El arte de la juventud

20 abril, 2020

Hacerle frente al envejecimiento es posible gracias a los hilos de polidioxanona (PDO) de estimulación de colágeno en la piel o tracción; una opción perfecta para combatir la flacidez facial y corporal, y reubicar el tejido sin quirófano. Conversamos con la Dra.Gabriela Martínez, formadora de Dermica Laboratoires en el Paraguay, sobre este método cuyos efectos son inmediatos y progresivos.

Fotos Guillermo Núñez y gentileza

Con el paso del tiempo, la piel pierde firmeza, tersura y elasticidad. El proceso de envejecimiento comienza a partir de los 25-30 años, con la interrupción de la síntesis de colágeno, produciendo flacidez, poros dilatados, pérdida de volumen, manchas y líneas de expresión derivadas del daño solar acumulado.

La ciencia plantea cada vez más herramientas para conservar el aspecto joven y sano, sin injerencias quirúrgicas. Los hilos de sutura de PDO son ideales para las pieles con flacidez leve o moderada, pues proporcionan un efecto lifting inmediato y favorecen la producción natural de colágeno. “Estimulan el rejuvenecimiento de la piel, aportándole vitalidad, elasticidad y una mayor luminosidad”, cuenta la Dra. Gabriela Martínez.

De origen suizo, los hilos de PDO de Dermica Laboratoires son uno de los productos más vendidos en Europa y Estados Unidos. En Paraguay, cuentan con el respaldo científico e internacional de Dermica Laboratoires y son representados por Farmaquímica SRL. Además, cuentan con el registro sanitario correspondiente en nuestro país.

“Los tratamientos que estimulan el colágeno revolucionaron el mercado porque retrasan o suprimen el ingreso quirúrgico para reposicionamiento de tejido. Este método devuelve la frescura y la juventud a la piel, y fundamentalmente; preserva la expresión natural del rostro”, mencionó la dermatóloga. Además, ayuda a remarcar el óvalo facial, tendencia estética en actual auge.

PARA GARANTIZAR LA EFECTIVIDAD A CORTO, MEDIANO Y LARGO PLAZO DE LOS EFECTOS OBTENIDOS, ES ACONSEJABLE CONSULTAR SIEMPRE CON MÉDICOS ESPECIALISTAS Y ESTABLECER CON ELLOS LAS NECESIDADES EN CADA PACIENTE.

SUJETA, ELEVA Y TENSA

Los hilos de PDO son un boom global cada vez más utilizados en el Paraguay, porque, además de mejorar la flacidez, reposicionan los tejidos sin elevar el volumen del rostro, respetando la fisonomía innata de la persona.

El material es reabsorbible, no requiere de incisiones y de eliminación corporal progresiva. Respecto a su fiabilidad, la especialista en Dermatología Estética señaló: “Llevan años utilizándose en cirugías cardíaca y pediátrica, por lo que son totalmente seguros y compatibles. No existen alergias ni rechazos”.

El diseño en espiral concede flexibilidad a los hilos, dándoles acceso a zonas con movimiento facial, sobre todo, pliegues y arrugas gestuales. Tras los seis aproximados meses de reabsorción, se crea una fibrosis natural, cuyo máximo efecto tensor dura alrededor de un año. No obstante, este plazo es extensible, conforme con el tipo de piel, el grado de descolgamiento y la edad, entre otros factores.

EL TRATAMIENTO

  • Puede realizarse en cualquier temporada del año.
  • No tiene periodo de recuperación.
  • Es totalmente compatible con otros tratamientos.

USAR PRODUCTOS LEGALES Y REGISTRADOS ES FUNDAMENTAL PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DEL PACIENTE A LA HORA DE DECIDIR REALIZARSE ESTOS PROCEDIMIENTOS.

DESAFIANDO A LA GRAVEDAD

Todo paciente presenta rasgos y necesidades distintas. “Cada persona es única. Decidir cuál es el tratamiento adecuado depende de la evaluación del médico y del concepto de belleza que maneje, como encargado de diseñar el modo de trabajar para llegar a las consecuencias esperadas”, comentó la doctora.

Acerca de cuándo realizarse este procedimiento, la especialista aseveró que ninguna temporada es especialmente recomendada y añadió que no implica periodo de recuperación alguno para el paciente: este puede retomar su cotidianidad sin demora.

Se trata de un tratamiento de consultorio, con aplicación rápida (30 min), segura, prácticamente indolora y administración de anestesia local, según el caso. La clave del éxito descansa sobre la destreza manual del médico, el diagnóstico personalizado y la ejecución.