Xeomin, la fuente eterna de la juventud

14 octubre, 2019

Aquella anecdótica historia en la que Heródoto referenciaba una entrevista entre el rey de Etiopía y los embajadores del rey persa Cambises II acerca de cómo los etíopes alcanzaban larga vida, es quizás uno de los más famosos mitos de la humanidad: la fuente de la juventud. Hoy, ese anhelo es el motivo de inspiración para XEOMIN®, un producto que se acerca a esa famosa leyenda.

Por Giselle Jara | Fotos David Awa Duarte


 

La inmortalidad para el ser humano es inconcebible, nuestro reloj biológico está sincronizado para no perdurar. Pero ¿quién no soñó con tener un mecanismo que retrase el envejecimiento o una receta para dilatar el tiempo? El mismo Albert Einstein dedicó toda su vida para alcanzar esa ecuación matemática que lo explique todo.

En el mundo de la estética, existe igualmente una obsesión por encontrar sustancias que solucionen algunos problemas, como es el caso del laboratorio alemán Merz Aesthetics que registró XEOMIN®, un complejo que utiliza una neurotoxina pura y que sirve para bloquear ciertos químicos que son liberados cada vez que contraemos los músculos del rostro. En otras palabras, es un producto de tratamiento estético no quirúrgico que se aplica en el cutis, relajando las arrugas de expresión y evitando que el músculo tenga demasiada actividad, pero sin perder naturalidad.

“Por ejemplo, cuando hacemos expresiones faciales, los músculos de la piel se contraen y forman pliegues entre las cejas. Con el tiempo y a medida que la piel envejece, estos se hacen permanentes. Como valor agregado exclusivo, XEOMIN® tiene éxito en todo el mundo porque no desarrolló anticuerpos, aquellos que con el tiempo el cuerpo los rechaza y dejan de producir efecto estético”, explicó la cirujana plástica argentina María Victoria Mavi Silva Oliveira, en entrevista con Level.

XEOMIN® está registrado y aprobado por ley para su comercialización en Paraguay. “Su venta es restringida y su uso está limitado para profesionales cualificados, como cirujanos plásticos, dermatólogos y médicos estéticos, debido a que es un acto médico y lo que se busca es preservar la integridad del paciente”, agregó la profesional, quien llegó al país para una capacitación.

Silva luce una piel radiante, natural y fresca, sus 37 años pasan fácilmente desapercibidos y cualquiera diría que no pasa de los 30. Podemos dar fe de que XEOMIN® tiene efectos comprobados. “Siempre hay una parte genética que suma, pero la prevención es fundamental para prolongar y no llegar a una cirugía. Es importante una evaluación médica previa y adecuar el tratamiento a la vida de dicho paciente”, afirma.

Por último, Mavi nos comentó acerca del baby tox, una tendencia en la que cada vez, personas jóvenes entre 24 a 26 años comienzan a realizarse métodos de belleza naturales, como el caso de XEOMIN®, con el objetivo de evitar que las arrugas aparezcan en forma prematura. Una idea que empieza a tomar cada vez más fuerza, también, en el Paraguay.

Tips de aplicación segura

  • Son 18 a 20 pinchazos con unas agujas muy pequeñas que incluyen el tercio superior, el músculo frontal, el entrecejo y la patas de gallo del rostro.
  • La cantidad de dosis se aplican de acuerdo con la fuerza que tiene cada músculo de cada persona. Ejemplo, si son personas jóvenes que no tienen mucha actividad muscular se puede aplicar en dosis menores, como método de prevención.
  • Pacientes jóvenes con muchas actividades físicas y que poseen músculos hipertrofiados, el profesional evalúa y aplica la cantidad en consonancia.
  • Pacientes mayores con la piel muy marcada, se aplica dosis adecuadas para suavizar aquellas arrugas, todo en forma natural (no elimina las arrugas, pero sí las disminuye).
  • El dolor es muy relativo en cada paciente, pero la realidad es que es un tratamiento tolerable. En caso contrario, se usa anestesia atópica.
  • Es un procedimiento ambulatorio, luego el paciente sigue con su vida cotidiana, evitando acostarse por cuatro horas o hacer actividades físicas.
  • La duración del producto tiene un promedio de cinco meses. Al finalizar, el rostro queda igual a como cuando empezó; esto se debe entender que no tiene ningún efecto adverso.