Arturo Bavera, el artista del behind the scenes

19 agosto, 2019

Arturo Bavera es makeup artist internacional para la marca Kryolan en Paraguay, es tambien diseñador, historiador de moda y un asiduo colaborador de nuestras producciones de moda. Por sus manos pasaron grandes personalidades, como Carolina Herrera de Báez y la actriz argentina Juana Viale.

Por Gisselle Jara | Fotos Guillermo Fridmann

En esta edición especial decidimos conocer a aquellos grandes artistas que con su talento en el behind the scenes convierten lo imposible en posible. Bien, es el caso de Arturo Bavera, un hombre al que no le tiembla el pulso a la hora de maquillar a una celebridad, como Carolina Herrera de Báez, heredera de la casa de moda homónima, o la modelo inglesa Harley Viera-Newton.

¿Qué es la moda para vos?

Para mí, la moda es todo lo que marca una época determinada, que sirve de inspiración y vuelve a utilizarse, trayéndola a la actualidad de diversas maneras, tanto en la vestimenta, peinado, maquillaje y decoración.

¿Cómo fueron tus inicios en la profesión?

Se dio cuando estudiaba historia de la moda en el extranjero y me tocó investigar sobre maquillaje. Fue ahí que profundizando más en el tema me enganché y terminé estudiándolo.

A lo largo de tu carrera, ¿cuáles fueron los obstáculos que te sirvieron para sobresalir, finalmente?

A lo largo de mi carrera creo que lo que más me costó fue el paso de lo análogo a lo digital, ya que la tecnología del maquillaje cambió abruptamente. Luego de entender, perfeccionarme y adaptarme a lo nuevo, logré sobresalir.

¿Creés que la moda es un factor que puede incidir en lo social?

La moda definitivamente incluye sobre temas sociales, ya que mueve mucho más que solo telas, ropas y confección. Es un mundo demasiado amplio que emplea muchas personas. Soy un convencido de que se puede crear conciencia social, ambiental y, por qué no, ser el puntal para mejorar la calidad de vida.

¿Cuáles son los desafíos futuros que afronta la industria de la moda?

Sin duda, la tecnología cambia aceleradamente; en el caso de esta industria también va mutando, como la tendencia que pasó de lo análogo a lo digital, luego el HD, el 4K y países de Asia, que ya experimentan con el 8K.

Hablanos de tus últimos proyectos…

Estuve trabajando en conjunto con Kryolan Brasil, hice una serie de workshops en San Pablo y dirigí a 80 maquilladores en el carnaval de la misma ciudad. Mis últimos desfiles de moda fueron los de Carlos Burró y realicé tutoriales de cuidados de la piel. Se vendrán otros, pero por ahora no puedo mencionarlos.

“Mi mensaje para los que están empezando es que estudien e investigue y que nunca se canses de preguntar. Lo que uno sabe nunca es suficiente, la curiosidad por aprender es el motor para el éxito, pero sin perder la humildad».

¿Cuál es el legado que te gustaría dejar al mundo y, particularmente, al Paraguay?

Me gustaría que me recuerden como una persona que compartió todo su conocimiento y quien formó buenos profesionales de maquillaje.

¿Tenés sueños?

Un sueño sería ganar un Óscar por maquillaje, y ¡con una película nacional! Otro anhelo sería participar en alguna producción para la tapa de la revista Vogue, que es la cúspide de todo maquillador.