Víctor Beckelmann. Arte con contenido

9 abril, 2020

A diario, el olvido se apodera de nuestra memoria colectiva, como si el sol se estuviese apagando de a poco. Sin embargo, no todo está perdido para la ciudad de naranjos y flores, el arte emerge como su salvador y, en este caso, lo hace a través de las creaciones de Víctor Beckelmann.

Por Gisselle Jara / Fotos Guillermo Fridman

Las puertas de la mítica mansión Ciancio Machaín, ubicada en Asunción sobre Mcal. López y Perú, nunca más volverán a recibir a sus ilustres visitas. La esquina, que presumía toda la galantería del art déco y detalles artesanales hechos en el país, desapareció para siempre y con ella parte de la historia arquitectónica de la ciudad.

“Para mí, el arte debe poder denunciar alguna injusticia o situación concreta”, empieza diciendo Víctor, y tal vez esa situación concreta, para los amantes de la arquitectura y la identidad local, la vivimos en la desaparición de la mansión Ciancio Machaín.

Quizás este mismo planteamiento se hizo el artista Víctor Beckelmann, al inmortalizar las puertas más icónicas de Asunción, como un grito de auxilio, en su muestra “Composición de Puertas de Asunción”.

“Muchos ven al arte como algo snob, algo totalmente alejado de la realidad, una abstracción. Sin embargo, yo estoy convencido de que debemos discutir sobre la realidad y qué mejor manera que hacerlo a través del arte”, continua Beckelmann, quien en enero pasado presentó “Composición de Puertas de Asunción”.

El artista, que nació y creció en el centro de Asunción, y se declara un enamorado de la “Madre de ciudades”, cuenta que la pasión por el arte corre por su sangre. “Mi papá era barítono y cantaba en el Teatro Municipal; mi tío fue el famoso escultor Gustavo Beckelmann y mis tíos Martha y Raúl también pintan.En mi casa se respiraba mucho arte”.

A medida que se iba involucrando en este universo, su influencia se vio marcada por la brocha del pintor Michael Burt (1931-2017), cuya amistad se forjó entre la amalgama de tonalidades que teñían sus pinturas y se fortaleció luego de estudiar fotografía en el Instituto de la Imagen con Mario

HOY, LOS NUEVOS DESAFÍOS DEMANDAN NUEVOS ENFOQUES ARTÍSTICOS, EN ESE CONTEXTO, VÍCTOR BECKELMANN BUSCA LLAMAR LA ATENCIÓN DE LA CIUDADANÍA POR MEDIO DE LAS OBRAS DE SU COLECCIÓN «COMPOSICIÓN DE PUERTAS DE ASUNCIÓN».

Fue entonces cuando Víctor encontró definitivamentesu pasión por las fotos y los colores de su maestro.

“Antes de que conozca las características de la lente, Michael ya plasmaba en sus cuadros las técnicas de desenfoque, enfoque, gran angular y ojo de pez. Todo eso me marcó: mis primeras fotografías eran muy coloridas, con mucho paisaje paraguayo”, detalla y recalca que, en una primera etapa, sus trabajos consistían en intervenir las fotografías digitalmente, para luego cortarlas a mano y colocarlas en distintas posiciones, para darles un efecto óptico.

Sin duda, sus fotos han ganado gran notoriedad, siendo expuestas en muestras llevadas a cabo en Bruselas (Bélgica),París (Francia), Lima (Perú), Buenos Aires (Argentina), Punta del Este (Uruguay) y, hace poco, la galería BNG Asunción (Paraguay) presentó la exposición individual Composición de Puertas de Asunción, en Esplendor by Wyndham Asunción, una exhibición cargada de emotividad y de denuncia a la vez.

LA TÉCNICA DE COMPOSICIÓN DE PUERTAS DE ASUNCIÓN

Para esta labor, Víctor quiso dar un gran salto, sobrepasando el papel. En primer lugar, utilizó una cámara digital para captar las puertas, las intervino por medio del programa de diseño Photoshop y las compuso geométricamente. Las imágenes fueron impresas en negativo sobre acrílico, sin marcos. El cuadro brinda la sensación de que, tras ser colgado, queda suspendido en la pared.

“Quise salirme de lo tradicional, del papel, creando un nuevo producto que se pueda lavar, que no se borre y que sea duradero. Algo bien moderno, pero con la imagen de nuestro patrimonio. Las distintas composiciones ofrecen un sentido geométrico en su conjunto, todo esto le aporta una estética diferente; y con el valor agregado de que denuncian una realidad”, sentencia.

“Hice esta serie de puertas porque cada una de ellas representa una personalidad única, ya sean de estilo neorenacentista, neogótica, ecléctica, art déco, con el color latinoamericano”, subraya.

Para Beckelmann, el hecho de que la muestra invite a cada uno a cuestionarse por qué debemos cuidar nuestro patrimonio es un gran paso hacia el cometido de instalar en la sociedad el diálogo. “No sé si los observadores van a ir restaurar esa puerta o casa, pero por lo menos el día de mañana tomarán conciencia de la importancia de la conservación. Porque un país, simplemente, no puede vivir sin su historia o sin su cultura”.

VÍCTOR TIENE LA SENSIBILIDAD SOCIAL PLASMADA EN LA PIEL, SUS CUADROS SIEMPRE EXPRESAN ALGUNA PREOCUPACIÓN O, A TRAVÉS DE ELLOS, INTENTA PROMOVER EL PENSAMIENTO LÓGICO. DIVIDE SU TIEMPO ENTRE SUS OCUPACIONES PERSONALES, SU CARRERA COMO ARTISTA VISUAL Y LAS CAUSAS NOBLES.

SU VIDA

Como todo artista, Víctor tiene la sensibilidad social plasmada en la piel, sus cuadros siempre expresan alguna preocupación o, a través de ellos, intenta promover el pensamiento lógico.Divide su tiempo entre sus ocupaciones personales, su carrera como artista visual y las causas nobles. Es tesorero de la Fundación Princesa Diana, que trabaja con poblaciones vulnerables y personas privadas de libertad del Buen Pastor; también, es vicepresidente del instituto Cultural ParaguayoAlemán y síndico en la Asociación Gente de Arte.