Por Valentina del Valle | Fotos: Alejandra Laterra
Graciela Murano es correctora de estilo y comunicadora institucional. Su mirada combina técnica, sensibilidad y un respeto absoluto por la palabra escrita, en un oficio silencioso pero esencial dentro del mundo editorial.
En un tiempo donde los textos parecen perder profundidad ante la inmediatez, Grace representa todo lo contrario: el valor del detalle, la coherencia y la belleza en la escritura. Su camino profesional comenzó con una pasión que hoy sigue intacta: la fascinación por las palabras y su poder para conectar, emocionar y comunicar con precisión.
“Desde niña, siempre me apasionaron las matemáticas y la lectura”, cuenta. “Leía todos los libros que caían en mis manos y me encantaban las novelas. Cuando llegó el momento de elegir una carrera, buscaba algo que me permitiera trabajar en cualquier lugar del mundo, así que opté por Ciencias de la Comunicación”.
Su primera gran experiencia llegó en 2007, cuando comenzó a escribir y editar Sol Magazine, donde unió su pasión por la moda y la escritura. Más tarde, su trabajo traspasó fronteras al incorporarse al blog estadounidense Oddee.com, como redactora y editora. “Fue muy gratificante ver cómo un proyecto creado desde Paraguay alcanzaba reconocimiento internacional”.
Oddee llegó a figurar entre los sitios más visitados del mundo y fue destacado por The Guardian como uno de los “100 Essential Websites of 2009”.
En Level, Grace se encarga de que cada palabra esté en su lugar. Aunque su trabajo suele pasar desapercibido, es clave para la calidad final de la revista. “Me apasiona convertir ideas en textos precisos y fieles a lo que se quiere comunicar”, afirma. “En medios impresos como esta revista, la corrección es crucial: una vez que se imprime, no hay margen de error”.
Comunicar con coherencia y responsabilidad
El proceso editorial de Level es meticuloso. Cada texto atraviesa varias etapas de revisión en las que la editora en jefe, Kate Reichardt, y Grace trabajan juntas para asegurar un resultado impecable.
“Hay un vaivén de correcciones bastante exhaustivo: el mismo texto pasa por mis manos y por las de Kate en distintas fases para lograr un trabajo fino. En la etapa final, Fernando Cabrera, director de arte y diseño gráfico, también cumple un rol clave al integrar texto e imagen con coherencia visual”.
El estilo de Level exige un cuidado particular, tanto en la estética como en el tono. “Cada imagen, prenda, artista u obra de arte es cuidadosamente seleccionada por el equipo directivo. Nada se deja al azar. Por eso, asumo mi rol con mucha responsabilidad, porque debe reflejar y acompañar el mismo nivel de cuidado que se tiene en todas las áreas”, señala.
Además de su colaboración en la revista, Graciela lidera el área de marketing y soluciones en CCR Paraguay, una consultora con más de 25 años de trayectoria. “En CCR tengo la oportunidad de combinar mi perfil comercial con mi lado comunicacional. Me apasiona transformar datos y reportes en historias, para que la información sea clara y atractiva”, comenta.
En ambos ámbitos, el hilo conductor es el mismo: comunicar con claridad y propósito.
Sobre su futuro profesional, expresa que la redacción es algo que la acompañará siempre. En tiempos marcados por la sobreinformación y las fake news, sostiene que los comunicadores tienen una gran responsabilidad: la de aportar contenidos veraces, comprobables y bien escritos.
Cada edición de Level es, para Grace, una pieza de colección. Una prueba tangible de que la elegancia también se lee y se construye palabra por palabra.
