Alex Niz: La paraguaya que triunfa en adopción de IA

La inteligencia artificial representa un cambio de era: ya reconfiguró la forma en la que trabajamos; y, hoy, el desafío pasó de ser tecnológico a cultural. En ese contexto, Alex Niz, experta en adopción cultural de IA, pone sobre la mesa conversaciones necesarias. Durante meses, la consultora acompañó a más de 500 directivos de la región a repensar cómo lideran, se comunican y deciden en un contexto atravesado por la tecnología.

Alex Niz es estratega en comunicación, marca personal y cultura organizacional, con foco en procesos de adopción de inteligencia artificial en liderazgo ejecutivo. Su trabajo consiste en acompañar a CEOs, directorios y equipos C-Level y Head-Level de Latinoamérica en integración de IA, desde un enfoque estratégico, ético y humano.

Acerca de los entrenamientos que lleva adelante, explica que no son cursos técnicos sobre herramientas, sino procesos de reconfiguración cultural de quienes toman las decisiones. “Trabajamos con ejecutivos para que comprendan esta herramienta como un nuevo par de pensamiento estratégico”.

Además de consultora y estratega, Alex es mamá de Alejo Manuel (21) y Juan Ignacio (11), sus dos grandes maestros y fuente constante de inspiración y orgullo. “Alejo está en tercer año de Ingeniería Comercial, es deportista y un hermano mayor soñado. Juani, en quinto grado, es pura luz y el dueño de las ideas más geniales de la casa”, nos cuenta Alex.

UNA ADOPCIÓN CULTURAL

El uso de inteligencia artificial va más allá de saber redactar buenos prompts. La integración funciona como el puente entre la herramienta y el resultado. Requiere cuestionar formas instaladas y abrir nuevas conversaciones.

Según la consultora, implica hablar de lo que preocupa: miedo a quedar obsoleto, a equivocarse, a perder control. “Es necesario acordar reglas: qué se puede hacer, qué no, quién valida, cómo se protege la información”, menciona.

Niz sostiene que el verdadero punto de inflexión está cuando deja de ser “algo que la empresa impone” y pasa a ser algo que las personas incorporan con criterio y propósito. “La mayoría no teme al cambio; teme al desorden que puede traer”, sostiene.

Cuando el CEO se convierte en el primer usuario, y en el primer aprendiz, la resistencia se reduce. Alex es firme: “La integración no se delega. Cuando el CEO adopta la herramienta de forma directa, envía un mensaje silencioso pero potente: esto no es una moda, es parte del modelo. Si la alta dirección no la usa, el resto del equipo la percibe como opcional, riesgosa o decorativa”.

MUJERES EN INNOVACIÓN DIGITAL

En sus capacitaciones, la especialista identifica un patrón interesante. Muchas mujeres llegan con una combinación potente: curiosidad, foco en impacto y sensibilidad por el equipo, elementos clave para una integración responsable.

Para Alex, el futuro no es fortuito: se diseña. Y que las mujeres participen en ese diseño es saludable para las organizaciones y para la sociedad. “Cuando las mujeres están representadas y son escuchadas en estos procesos, el diálogo se amplía, los sesgos se reducen y los riesgos se analizan mejor. Los equipos diversos son mejores a la hora de decidir”, concluye Alex.

En un mundo hiperautomatizado, el verdadero diferencial ya no es la tecnología, sino el criterio: la capacidad de pensar, interpretar y elegir con intención. Porque no se trata sólo de inteligencia artificial, sino de la inteligencia —muy humana— con la que decidimos usarla. En esta era IA, lo único verdaderamente original e irrepetible seguimos siendo nosotros.

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