Entre montañas rojizas, formaciones rocosas milenarias y un silencio que impone respeto, AlUla emerge como uno de los destinos más fascinantes del mundo. Ubicada al noroeste de Arabia Saudita, en la región de Medina, esta antigua ciudad oasis fue, durante siglos, un punto clave en la ruta del incienso, que conectaba la India y el Golfo Pérsico con el Mediterráneo. Hoy, ese pasado vuelve a cobrar vida con una visión contemporánea que combina arqueología, arte, naturaleza y lujo sustentable.
Por Valentina del Valle
Fotos: Kate Reichardt Roig y gentileza
Viajar a AlUla es adentrarse en un escenario que parece fuera del tiempo. El gobierno saudí, junto a expertos internacionales, ha impulsado una ambiciosa restauración que busca posicionar la zona como un centro cultural y turístico de nivel mundial, pero sin perder su esencia ancestral. El resultado es un destino donde el pasado dialoga con la innovación, y donde cada rincón cuenta una historia.

Old Town: Donde todo comenzó
El recorrido puede iniciar en AlUla Old Town, el corazón histórico de la ciudad. Sus callejones de adobe, sus antiguas puertas de madera y los aromas de los mercados transportan a otra época. Caminar por sus pasillos estrechos, entre muros de piedra y arena, es como volver a los días en que las caravanas atravesaban el desierto cargadas de especias y perfumes.
Desde lo alto del mirador, la vista hacia el oasis y las montañas circundantes resume la magia del lugar: una mezcla perfecta entre historia viva y paisaje inmenso.
Hegra: La joya arqueológica
A pocos kilómetros se encuentra Hegra, el primer sitio de Arabia Saudita declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Conocida también como Madain Saleh, fue la ciudad hermana de Petra, en Jordania, y guarda más de cien tumbas talladas en roca con inscripciones nabateas.
Explorar este sitio al atardecer, cuando las piedras se tiñen de tonos dorados y rosados, es una experiencia difícil de olvidar. Cada fachada es un recordatorio del ingenio y la espiritualidad de una civilización que dejó huellas imborrables en el desierto.

Maraya: Donde el arte refleja el paisaje
En contraste con la antigüedad de Hegra, Maraya representa la visión contemporánea de AlUla. Este edificio revestido por más de nueve mil metros cuadrados de espejos, el más grande del mundo, se funde literalmente con el paisaje.
En su interior, se celebran conciertos, exposiciones y eventos de arte y música de talla internacional. Más que un auditorio, Maraya es un manifiesto arquitectónico: una obra que refleja, en todos los sentidos, el diálogo entre el hombre y su entorno.
Lujo consciente: En el medio del desierto
Para quienes buscan una experiencia inmersiva sin renunciar al confort, AlUla ofrece alojamientos que redefinen el concepto de lujo.
Habitas AlUla es uno de los más emblemáticos: un resort sostenible enclavado entre formaciones rocosas que parece fundirse con el entorno. Cada detalle, desde los materiales naturales hasta las experiencias sensoriales, invita a reconectar con la naturaleza y con uno mismo.
Muy cerca, Habitas Caravan propone una experiencia distinta pero igual de especial con una colección de caravanas boutique equipadas con todas las comodidades, ideales para quienes desean vivir el espíritu nómada del desierto con estilo.
Otra joya del alojamiento en la región es Banyan Tree AlUla, un refugio de inspiración beduina que combina arquitectura minimalista con vistas al icónico Elephant Rock, una de las formaciones más fotografiadas de Arabia Saudita. Este enorme monolito con forma de elefante parece custodiar el desierto y, al caer la tarde, se ilumina con tonos dorados que lo convierten en un espectáculo natural imponente.
Más allá de los paisajes, AlUla conquista por su energía. Las experiencias van desde caminatas por el Oasis Heritage Trail, hasta rutas de senderismo, ciclismo, escalada o travesías en globo aerostático. Cada actividad permite descubrir una nueva faceta del lugar, que combina aventura, historia y contemplación.
En los últimos años, AlUla ha sabido equilibrar desarrollo y preservación. Con una infraestructura turística de lujo en expansión, el destino se prepara para recibir a millones de visitantes, pero siempre bajo una filosofía de sostenibilidad y respeto por su legado cultural.
Viajar a AlUla es una invitación a redescubrir el desierto desde otra mirada; no como un espacio vacío, sino como un territorio lleno de vida, arte e historia. Un lugar donde cada amanecer parece una revelación, y donde el pasado y el futuro conviven en una armonía tan perfecta como el reflejo del sol sobre las arenas del Hejaz.

