Air Europa hace historia y se convierte en la primera aerolínea europea con certificación Seven Star PLUS

Air Europa hace historia y se convierte en la primera aerolínea europea con certificación Seven Star PLUS

Air Europa marca un hito en la aviación al convertirse en la primera aerolínea europea en obtener la certificación Seven Star PLUS, otorgada por AirlineRatings.com. Este reconocimiento distingue a las compañías que alcanzan los más altos estándares de seguridad a bordo, consolidando a la aerolínea como un referente global en excelencia operativa y fiabilidad.

Para lograr esta calificación, la compañía fue sometida a una rigurosa auditoría basada en el análisis de 70 criterios de seguridad, evaluados de forma anónima a lo largo de seis vuelos consecutivos, tanto de corto como de largo radio. El proceso examina desde las demostraciones de seguridad previas al despegue hasta el comportamiento de la tripulación, la supervisión del cumplimiento por parte de los pasajeros y la gestión de situaciones como turbulencias, exigiendo además un nivel de excelencia uniforme en todos los vuelos.

“Lograr la calificación Seven Star PLUS es un hito que pone de relieve nuestra sólida cultura de seguridad y la dedicación de todo el equipo”, señaló José Salazar, director de Seguridad y Control de la Conformidad de la aerolínea. Desde AirlineRatings.com, su CEO Sharon Petersen destacó que este reconocimiento brinda a los pasajeros la tranquilidad de saber que la seguridad es una prioridad constante, mientras que Josh Wood subrayó el alto nivel de profesionalismo demostrado por la tripulación durante toda la evaluación.

El reconocimiento llega en un año clave para Air Europa, que celebra su 40 aniversario con un historial de seguridad impecable y una apuesta sostenida por la mejora continua de sus procesos. Miembro de la alianza SkyTeam, la compañía opera una de las flotas más modernas del sector, con aeronaves como el Boeing 787 Dreamliner y el Boeing 737, y proyecta la incorporación de nuevos Airbus A350-900. Con más de 55 destinos y un hub estratégico en Madrid, continúa consolidando su posicionamiento como un actor clave en la conexión entre Europa y América, combinando innovación, sostenibilidad y un alto estándar de servicio.

Subacuática sumergite en una experiencia teatral única

Subacuática sumergite en una experiencia teatral única

Lali González, Andrea Quattrochi, Ato Gómez y Guadalupe Lobo, bajo la dirección de Fatima Fernández Centurión, protagonizan la obra teatral Subacuática, una puesta inmersiva que combina luces y sonido, logrando una experiencia sensorial desarrollada en un natatorio real.

Subacuática de Melina Pogorelsky Dirección general Fátima Fernández Centurión Asistencia de dirección Florencia Boccia Elenco Ato Gómez, Lali González, Guadalupe Lobo y Andrea Quattrocchi Producción Dulce Jana Yanho y Walter Riveros para Blue Art Fotos Negib Giha Coach de natación José Adorno A Punto Música Jackson Souvenirs Técnica de estructuras Selva Fox del Grupo Nhimu. 

Cuatro actores llevan a los espectadores a un viaje visceral en el que el agua no solo es el escenario, sino que también un protagonista esencial. Subacuática es una obra en donde los personajes se enfrentan a sus propios miedos, deseos y desafíos mientras interactuan con el agua mezclando así lo fisico y emocional en una experiencia energetica y real.

La obra es la adaptación teatral de la novela de la argentina Melina Pogorelsky, que en el 2024 estuvo en cartelera en Buenos Aires con Juana Viale, como una de las protagonistas. Debido al exito, tuvo una segunda temporada en el año 2025.

El agua como escenario

La particularidad de trabajar en una piscina real es un gran reto para la producción y los actores, como ellos mismos lo explican.

“No tenía experiencia en ese deporte, así que nadar fue el primer desafío. A eso le sumamos los textos y lo que sienten lo personajes… Una vez que superamos esa etapa, llegó el disfrute con la obra, las actrices, que son de primer nivel,y la directora”, confesó Ato Gómez, actor que sobresalió en cine, teatro y recientemente, televisión, en la novela Solo por unos días.

Por su parte, Andrea Quattrocchi, actriz y conductora de radio y tv, comentó lo que es para ella trabajar en el agua:

“Desde un comienzo, el proyecto me pareció desafiante, que podía darme muchísimo crecimiento como actriz. Además de los entrenamientos en la pileta, es una obra que tiene muchas emociones en una historia muy linda que necesita ser contada en este momento”.

Así como lo dijo Andrea, es una obra emotiva que sumerge al publico en un entorno acuático autentico, donde cada brazada de los personajes se convierte en un viaje. Este escenario permite que la narrativa se desarrolle de manera íntima, explorando temas protundos como el duelo, el amor y la resiliencia.

“Es un desafío y un placer desde todo punto de vista. No podria encasillar esta obra en un genero porque atravesamos todos”, expresó la directora Fátima Fernández Centurión.

Por su parte, Guadalupe Lobo, actriz de larga trayectoria, expuso:

“Es una apuesta compleja espacialmente, tanto en la parte visual como sonora. Esto nos obliga a buscar cómo abordar la obra, en la composición escénica y desde la actuación. Además es una obra sensible con historia para pensar a las familias, a nuestras relaciones personales, a las ideas sobre la maternidad y la paternidad y, sobre todo que hacemos cuando estas ideas se corren de lo que nos imaginamos”.

A todo eso, Lali González, quien ya tiene una larga relacion con la natación como deporte, agregó:

“Interpretar desde el agua es otro espacio, en donde el teatro nos enseña y nos muestra lo universal que es como lenguaje, que los actores debemos tener la capacidad de contar una verdad desde cualquier espacio. Para mí, es una nueva experiencia como actriz.”

El sábado 28 de febrero fue el gran estreno y las entradas s encuentran a la venta en Tuti.com.py con funciones los sábados y domingos del mes de marzo, a las 19:30, en el Natatorio Escuela de Educación Física de las FFAA.

VALENTINO GARAVANI EL ÚLTIMO EMPERADOR DE LA MODA

VALENTINO GARAVANI EL ÚLTIMO EMPERADOR DE LA MODA

Hablar de Valentino Garavani es hablar de una idea de belleza atemporal que atravesó generaciones. Su fallecimiento, en enero de 2026 a los 93 años, marcó el cierre de uno de los capítulos más elegantes y sobrios de la alta costura contemporánea. Pero su legado construido a lo largo de más de cinco décadas permanece intacto. Un visionario que concibió a la elegancia como un principio, lejos de las tendencias pasajeras.

Nacido en 1932 en Voghera, al norte de Italia, Valentino entendió desde muy joven que su destino estaba ligado a la creación. A los 17 años partió a Paris, donde estudió en la Ecole des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture Parisenne. Alli, absorbió la disciplina técnica de la alta costura y trabajó junto a figuras como Jean Dessès y Guy Laroche. Aquella formacion closica seria el cimento de una moda impecablemente construida, de líneas puras y dramatismo controlado.

En 1960, regresó a Roma y fundó su propia casa junto a Giancarlo Giammetti, su socio estratégico y creativo. La dupla resultó imparable. Mientras Valentino imaginaba siluetas etéreas y vestidos de ensueño, Giammetti consolidaba la estructura empresarial que permitiría a la unison expandirse globalmente.

El reconocimiento internacional leco en 1962, tras su presentación en la Sala Bianca del Palazzo Pitti en Florencia. Aquel desfile no solo consagró su nombre, sino que posicionó a Italia como epicentro de la moda de lujo. Desde entonces, su firma se convirtió en sinónimo de glamour sofisticado.

El rojo que cambió la historia

Si hay un elemento que define su universo, es el célebre Valentino Red.

Más que un color, fue una declaración estética. Inspirado según contaba el propio diseñador por la intensidad de los vestidos rojos que observó en la ópera de Barcelona durante su juventud, ese tono vibrante y profundo se transformó en emblema. No era un rojo cualquiera: tenía la temperatura exacta entre pasión y nobleza; sensualidad y poder.

Con el tiempo, el Valentino Red se convirtió en protagonista de innumerables colecciones y alfombras rojas, convirtiéndose en un icono de la marca.

La historia de Valentino no puede contarse sin sus musas. Jacqueline Kennedy Onassis fue una de sus primeras grandes embajadoras internacionales, eligiendo sus diseños incluso para momentos de profundo simbolismo personal, como su vestido de novia para sus segundas nupcias con Aristotle Onassis. Así también Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor y, décadas más tarde, Julia Roberts y Gwyneth Paltrow, llevaron sus vestidos en eventos que definieron el imaginario del glamour global.

A lo largo de los años, la casa Valentino consolido una identidad visual coherente, con campañas que exaltaban la feminidad clásica desde una óptica contemporánea. La fotografía, cuidada y cinematográfica, reforzaba esa idea de lujo atemporal. Las imágenes hablaban de jardines romanos, palacios, luz dorada y siluetas escultóricas; un romanticismo elevado pero sobrio.

En los años noventa y 2000, la marca amplió su alcance con líneas prét-a-porter, accesorios y fragancias, manteniendo intacta su impronta de solisticacion y demostrando que el crecimiento comercial no debía comprometer su identidad creativa. En 2007, tras 45 años al frente de la maison, Valentino anunció su retiro con una coleccion de alta costura que funcionó como homenaje a su propia trayectoria. Fue un cierne elegante, coherente con su personalidad y profundamente emotivo.

El documental Valentino: The Last Emperor (2009) ofreció una mirada intima a su vida y a la complicidad con Gammetti revelando el nivel de dedicación y perfeccionismo detrás de cada colección.

Una herencia eterna

Valentino Garavani diseñó para la permanencia. Su obra representa la defensa de la artesanía, la construcción impecable y la elegancia como valor supremo.

El Valentino Red sigue desfilando, sus vestidos continuan apareciendo en alfombras rojas y su nombre permanecerá para siempre en el imaginario del lujo.

Con su partida, la industria pierde a uno de sus últimos grandes couturiers en el sentido más puro del término. Sin embargo, como todo verdadero emprendedor, Valentino deja un reino que permanece más relevante que nunca.

Divana

Divana

Parte esencial del acervo de Divana, Laura Dávila encarna con precisión la sensibilidad estética que celebra la marca. Fundada en Barranquilla, Laura Dávila se ha consolidado como una de las nuevas voces del diseño regional con proyección internacional, gracias a una propuesta que equilibra estructura, minimalismo y acabados premium.

Summer Edit

Cada pieza, elaborada a mano por artesanos colombianos en bronce con baño en oro de 24 quilates, expresa una identidad limpia y sofisticada donde tradición y modernidad conviven con naturalidad. El metal adquiere protagonismo en composiciones geométricas y orgánicas que dialogan con piedras naturales y semipreciosas.

Esta curaduría reune dos colecciones:

Aluna y Essentials. La primera revela el costado más escultórico y audaz de la marca, con volúmenes de contundentes y presencia statement. La segunda propone una reinterpretación contemporánea de los básicos, con diseños versátiles y atemporales que aportan textura, profundidad y carácter.

En conjunto, ambas líneas sintetizan la visión de Laura Dávila dentro de Divana: joyas concebidas como objetos de identidad, fuerza y elegancia perdurable.

Anna Chase: Evolucionar con identidad

Anna Chase: Evolucionar con identidad

La vida está hecha de trayectos: algunos más livianos y otros profundamente transformadores. En el camino encontramos siempre aprendizajes, desafíos y alegrías. También se trata de estar presentes en cada etapa, y disfrutar con libertad y autenticidad. Y eso es justo lo que está haciendo hoy la cantante, compositora y modelo paraguaya Anna Chase, quien transita uno de los momentos más reveladores y gratificantes de su vida con la maternidad.

Dirección Creativa y Estilismo: Kate Reichardt Roig
Fotografía y Edición: Bruno Vázquez
Asistente de Producción: Giuliana Meza
Asistente de Fotografía: Deyanira Medina
Makeup & Hair: Mónica Franco y Yamila Núñez para Áva Club
Prendas: Caro Cuore, Doma, Ginebra, Prüne
Accesorios: Divana, Rag & Bone

Anna vivió en diferentes ciudades, entre pasarelas, escenarios, estudios de grabación y escuelas de arte. Hoy, el ruido externo se aquietó para dejar espacio al ritmo que puede escuchar con más claridad: el suyo.

La imagen de nuestra tapa vive sus diferentes facetas en equilibrio: modelo, empresaria, esposa y madre, sin olvidarse de sí misma.

Santiago, de tres años, y Adrián, de un año y siete meses, llegaron para cambiarlo todo. Llegaron con luz y amor, para reordenar prioridades y resignificar el tiempo. Pero lejos de apagar su ambición o su identidad artística, esta nueva etapa parece haberla vuelto más segura, más estratégica y más conectada con su mundo interno.

Presente en lo importante

Ser mamá es una experiencia transformadora que atravesó toda nuestra charla.

“Estoy viviendo la maternidad con todo lo que implica —amor, cansancio, aprendizaje, cambios— pero también transito un momento con mayor claridad sobre quién soy y qué quiero. No es una etapa liviana, pero sí muy real. Y eso me gusta”, comparte.

Como vimos a lo largo de toda su carrera, Anna sabe hacia dónde va y da su cien por ciento en lo que hace. Con dos hijos muy pequeños, su energía está puesta en su familia.

“Mi prioridad es estar presente, disfrutar lo que sé que pasa rápido, y dedicarme plenamente a la crianza”, dice. Una decisión consciente y firme en un mundo que exige vivir sin pausas.

La familia no es el único proyecto que comparte con su esposo, Ricky Guerreros. También los une una visión empresarial: juntos fundaron una compañía vinculada al rubro de agronegocios que hoy los llena de orgullo y los impulsa a seguir creciendo en equipo.

En paralelo, continúa desarrollando su carrera como modelo, colaborando con marcas que confían en ella desde hace años y manteniendo viva esa faceta que le permitió dar sus primeros pasos hacia la independencia.

Su ambición ya no está atada a la velocidad o la exposición, sino al significado.

“Profesionalmente estoy en un momento de redefinición. Busco que todo lo que haga tenga sentido, coherencia y propósito. Tiene que brindarme crecimiento”, afirma.

Y agrega: “Estoy construyendo algo más alineado con quien soy hoy, manteniéndome siempre fiel a mi historia y a mi esencia”.

Su perspectiva acerca del éxito también mutó. Hoy tiene que ver con seguir trabajando desde un lugar más consciente y planificado, sin perderse de lo importante: la familia, los amigos, la espiritualidad y el tiempo para ella misma.

“Antes el éxito tenía más que ver con lograr, alcanzar, demostrar. La ambición no desapareció. Al contrario, se volvió más estratégica: quiero construir algo que no me obligue a elegir entre mis hijos y mis sueños. Además, que lo que haga tenga un impacto real, no solo visibilidad”, expresa.

La música

UNA PARTE DE QUIÉN ES

Si hablamos con Anna Chase, no podemos dejar de hablar de música, ya que la vimos alcanzar sueños y crecer en ese universo.

“La música forma parte de mi identidad. No es solo una profesión o una pasión, es una forma de expresión; es terapia para mí. Hoy no ocupa el mismo lugar que hace algunos años, cuando estaba más expuesta, pero sigue siendo un canal interno muy fuerte”, dice.

Le gustaría que la música también sea parte de la vida de sus hijos, un espacio donde puedan expresarse con libertad. Aunque también quiere que encuentren su propio lenguaje, no importa cuál sea.

“Si la música los elige, hermoso. Y si no, también”, aclara.

La distancia que tomó de los escenarios y la maternidad la volvieron más profunda, más vulnerable y fuerte al mismo tiempo.

“Si volviera a cantar profesionalmente sería desde un lugar mucho más auténtico, sin necesidad de demostrar nada. Más conectada con el mensaje que con la imagen. Creo que sería una versión más verdadera, más cómoda y sin miedo”.

Cuando hablamos sobre el futuro, nos comentó que le entusiasma todo lo que tenga que ver con construir algo a largo plazo:

“Estoy en una fase de sembrar. Tal vez no todo se ve hacia afuera todavía, pero internamente estoy gestando proyectos que me están ayudando a seguir desarrollándome personal y profesionalmente”.

 

Caos y magia

Ser mamá de toddlers es desafiante y mágico a la vez. En palabras de Anna:

“Es aprender a dividirte sin partirte, y a bajar las expectativas. Es una experiencia que te obliga a soltar el control, a pedir ayuda, a aceptar que no todo va a estar perfecto siempre. Te conecta con otras mamás y eso es genial”.

Nos cuenta que en este camino está aprendiendo, sobre todo, la paciencia.

“Me di cuenta de que la productividad no define mi valor y que tengo que respetar mis propios tiempos. Antes vivía más acelerada; hoy entiendo que los procesos tienen su ritmo”.

Finalmente, le pedimos un mensaje para las mujeres que están atravesando momentos similares al suyo.

“Me gustaría que recuerden que esta etapa no es un freno, es una transformación. Que todo puede volver: los proyectos, el espacio y la energía. Y lo que no vuelve es para hacer lugar a algo nuevo”, reflexiona.

“Criar también es construir y que no hay una única manera correcta de maternar. Hacer lo mejor que podemos con las herramientas, las circunstancias y los sueños que tenemos. Eso es suficiente. La vida se vuelve más dinámica, imperfecta y profundamente personal”, concluye.

Escucharla nos deja algo simple y poderoso: el éxito no es un lugar al cual llegar, sino un proceso que solo tiene sentido si permanecemos fieles a nosotros mismos, presentes y conectados con lo que nos hace bien.