En el golfo persa se erige una ciudad como ninguna otra, un oasis de belleza y opulencia. En ese lugar se encuentra el Palazzo Versace, un hotel que refleja la verdadera esencia de la marca en sus más de 200 lujosas habitaciones.
Por Patricia Luján Arévalos
La palabra lujo se ha visto desvirtuada en los últimos años, pero no hay una palabra más apropiada para describir la sensación que brinda un lugar como el Palazzo Versace en Dubái. Para ser exactos, el alojamiento cuenta con 150 habitaciones y 65 suites, cada una de ellas amobladas con la Versace Home Collection en distintas paletas de colores que incluyen turquesa, azul, beige, dorado y salmón.
Un elemento clave en la ambientación es el acceso de luz natural a través de importantes ventanas, terrazas y balcones con las vistas más paradisíacas a la ensenada o a la villa. Los baños tienen mosaicos hechos a mano y elementos de mármol de Carrara para brindar equilibrio entre ricos detalles y simplicidad.
Pero Palazzo Versace también puede ser un hogar, pues ofrece la opción de alojarse en un departamento espacioso, brillante y bellamente decorado. Estas residencias cuentan con uno a seis dormitorios con pisos de parquet, mientras que los demás espacios tienen mosaicos de baldosas artesanales, desde el living hasta los baños. Existen tres opciones de vistas, la ensenada, el skyline de dubái o la panorámica.
El restaurante Amalfi
Alta gastronomía
El Palazzo cuenta con ocho restaurantes y bares que contrastan entre sí sin desentonar entre ellos, opciones distintas que sirven para enriquecer la experiencia del huésped.
Vanitas es un clásico restaurante italiano con vista a la bahía de Dubái, un espacio para una cena íntima o un romántico almuerzo en pareja. Los chefs recrean a la perfección los sabores de aquel país con frescas hierbas recién recogidas de los jardines del hotel.
En contraste, el Mosaico cuenta con una decoración opulenta y se ubica en el corazón mismo del hotel. Los arquitectos del Palazzo crearon este restaurante para que fuera un reflejo muy personal de las composiciones muy ornamentadas del fallecido Gianni Versace. El lounge del lobby cuenta con la vista panorámica a la ensenada y a la piscina principal, con opciones de almuerzo, hora del té y cena. Actualmente, todos los fines de semana el artista Paul Bester se presenta en un show que toca géneros musicales como el soul, el blues y el rock.
Enigma, por su parte, se concentra en las historias culinarias de Turquía. El chef busca ofrecer comida turca con un giro europeo para cautivar el apetito de locales y turistas por igual.
El gran Quincy Jones abrió su primer bar en el Palazzo Versace. Q’s bar and lounge es uno de los mejores lugares de todo Dubái para realizar conciertos en vivo, con un escenario construido específicamente para ese propósito. El mismo Quincy se encarga de elegir a los músicos que tocarán para el público que puede disfrutar, al mismo tiempo, de bebidas finas y habanos de altísima calidad.
Por otro, la Vita es un bar libre de fumadores y poseedor de un diseño muy chic. Los tapizados son de cuero y matelassé textil. Un espacio ideal para arrancar la noche con unos cócteles mezclados por expertos bartenders. La Vita ofrece, además, una amplia selección de vinos de viñedos boutique y cervecerías artesanales.
Los exóticos mosaicos son un hermoso fondo para cenar en Giardino, con diseños que rinden tributo a la naturaleza. La modalidad de Giardino consiste en que los comensales puedan ver el espectáculo de la cocina en vivo e interactúen con los chefs mientras prueban deliciosos platos de todo el mundo.
En un rincón del ala este del Palazzo se encuentra Gazebo, un lounge con vistas a la piscina. Ofrece una selección de cocina turca, marroquí y libanesa con la experiencia de comer al aire libre.
Al lado opuesto se halla Amalfi, también al aire libre, o “al fresco”, como propone el hotel. Se trata de un tranquilo bar y restaurante de cocina mediterránea, desde ensaladas hasta pizzas que no tienen nada que envidiar a Italia.
Un spa ganador de premios
Los Hospitality Awards, en su edición 2017, premiaron al Palazzo Versace por la calidad de sus spa, coronando al hotel como líder en el rubro de la relajación. El jurado estuvo compuesto por expertos de la región, encargados de juzgar la contribución de la firma a la industria wellness y la salud de sus huéspedes.
El spa y gimnasio del Palazzo Versace Dubái cuenta con siete habitaciones de tratamiento, una suite de spa, un estudio de manicura y dos Hammams Marroquíes, disponibles para damas y caballeros. Por supuesto, también cuenta con saunas, jacuzzis privados y piscinas de inmersión.
El miércoles 26 de julio, a las 19:30 horas, será inaugurada en la Sala Josefina Plá y en el Gabinete Florian Paucke del Centro de Artes Visuales/Museo del Barro (Grabadores del Cabichu’i 2716, entre Cañada y Emeterio Miranda) la muestra Entre el mañana y la muerte. Aproximaciones a Yo el Supremo en el centenario de Roa Bastos, curada por Ticio Escobar.
La exposición plantea una reflexión mediante textos, documentos originales, imágenes y obras de artistas visuales, sobre la obra Yo el Supremo, considerada el punto cumbre de la literatura roabastiana, y confronta la figura de Augusto Roa Bastos con la del Dr. José Gaspar Rodriguez de Francia, asumiendo dos ejes narrativos: la escritura y el poder totalitario.
En general, las obras expuestas han sido realizadas especialmente para esta muestra, pero también se exhiben piezas ya existentes que guardan un especial vínculo con la temática de esta exposición. Las obras son de Alfredo Quiroz, André Girard, Arnaldo Cristaldo, Carlos Colombino, Claudia Casarino, Félix Toranzos, Fredi Casco, Gabriela Ramos, Javier Medina Verdolini, Andrés Guevara, Joel Filártiga, José Balmes, León Ferrari, Luis Alberto Boh, Miguel Heyn, Mónica González, Nury González, Osvaldo Salerno, Ricardo Migliorisi, Juan Montes, Laura Márquez y Roberto Holden Jara.
Entre obras de artistas paraguayos, latinoamericanos y grabados antiguos (algunos que ilustraron Cartas al Paraguay de los Hermanos Robertson, viajeros ingleses que conocieron al Dictador), se podrán ver también objetos que pertenecieron al Dr. Francia, así como documentos personales de diferentes épocas: como estudiante (siglo XVIII), como juez y abogado (siglo XIX), como parte de la Junta Superior Gubernativa y ya como dictador. Asimismo, se podrán ver fotografías de la obra teatral Yo el Supremo que fuera dirigida por Agustín Núñez y fotografías personales de la vida de Roa Bastos.
Sobre la muestra
Curaduría: Ticio Escobar.
Expografía y Producción: Osvaldo Salerno.
Asesoría de expografía: Félix Toranzos.
Artistas expuestos: André Girard, Alfredo Quiroz, Arnaldo Cristaldo, Bernardo Puente, Carlos Colombino, Claudia Casarino, Félix Toranzos, Fredi Casco, Gabriela Ramos, Javier Medina Verdolini, Joel Filártiga, José Balmes, León Ferrari, Luis Alberto Boh, Miguel Heyn, Andrés Guevara, Mónica González, Nury González, Osvaldo Salerno, Ricardo Migliorisi y Roberto Holden Jara.
Colecciones: Archivo Nacional, Museo Dr. Francia —de Yaguarón—, archivo del Museo del Barro y colecciones particulares de Milda Rivarola y Agustín Núñez.
Textos: Ticio Escobar y Augusto Roa Bastos.
Documentación: Damián Cabrera.
Coordinación y Administración: Diego Pedrozo.
Iluminación: Oscar Stanley.
Montaje: Francisco Báez, Miguel Gómez, Blás Morel, Hilario Vera, Macondo y Laura Martínez Prantte.
Trabajan por aquello que creen, transforman realidades es inspiran, siempre con un ingrediente fundamental: la pasión. Hombres de grandes ideas y grandes sueños, que se arriesgan y se entregan al 100 % a lo que hacen. Estos son nuestros elegidos.
Por Patricia Luján Arévalos | Fotografía de Gloria Ferrés
Se podría decir que el amor que Félix siente por el arte viene por línea de sangre, pues es hijo del gran pintor paraguayo Luis Toranzos, pero va más allá de eso: el talento de Félix y su fijación con las formas geométricas se conjugan en una producción artística que se encuentra entre las más prolíficas del país.
¿Estás trabajando en un nuevo proyecto?
Sí, todos los años comienzo con un nuevo proyecto. Este año quería hacer un puente, pero una chispa prendió y estoy con un proyecto muy personal para diciembre de este año.
¿Cómo ves el arte paraguayo de hoy día?
El arte aquí en el Paraguay siempre está como un volcán a punto de estallar. Lastimosamente, nuestro país carece de políticas culturales para que nuestro trabajo sea conocido mejor afuera de nuestros límites, pero en calidad estamos muy bien representados, tanto como con los consagrados como con los emergentes.
¿Ves como un desafío a la nueva camada de jóvenes artistas emergentes?
El desafío es para ellos, que tienen que trabajar sobre la memoria de los consagrados, aunque ellos tienen mejores oportunidades en el momento actual en el que se desarrollan. Hay muy buenos artistas y vienen con mucha energía.
¿Sentís que la industria paraguaya del arte sigue creciendo?
Crece a medida en la que aparecen las oportunidades. El éxito es así, hay que tomarlo cuando se presenta la oportunidad. Si encontrás el cauce, el éxito te lleva solo.
Hiciste pintura, dibujo, instalaciones, ¿te gustaría explorar otros medios de expresión?
Siempre fui el a mi capacidad de creación. Los medios que conocí son los que permiten una elaboración sincera con mi desarrollo creativo. Siempre dibujé, siempre pinté, siempre diseñé. Ahora, lo que más me gusta es inventar historias, series que tengan que ver con mi labor creativa: la arquitectura y el diseño.
Sigo fiel a lo que sigo aprendiendo. Estoy estudiando a los artistas paraguayos, cómo se desarrollaron en nuestro país y ahora me encuentro armando la memoria de la obra de Jenaro Pindú, gran arquitecto y dibujante. ¿De qué manera? La Sala Carlos colombino del Centro de Artes Visuales/Museo del barro.
¿Qué es lo que más disfrutás hacer?
¡El dibujo! Dibujo con lápices, con pintura, con cualquier medio con el que pueda graficar.
¿Qué elementos no pueden faltar en tu obra?
La geometría en primer lugar, un trazo perdido en el espacio, una cruz que marque un punto de atención y un público que me sigue todo el tiempo porque sin él, no se completa la obra de arte.
Trabajan por aquello que creen, transforman realidades es inspiran, siempre con un ingrediente fundamental: la pasión. Hombres de grandes ideas y grandes sueños, que se arriesgan y se entregan al 100 % a lo que hacen. Estos son nuestros elegidos.
Por Gisselle Jara | Fotografía de Gloria Ferrés
Muchos le recordarán a Rodolfo Angenscheidt, el Chapori, frente a cámaras en sus inolvidables bloques de cocina como el mentor de la mandioca. Todo ese amor que le transmitió a un ingrediente tan nuestro como la mandioca ha dado sus frutos. Hoy, con una larga trayectoria a cuestas nos cuenta sus proyectos y sueños.
¿Cuáles son los aromas de tu niñez?
Hasta los 10 años viví en Uruguay. Recuerdo el aroma del pasto mojado o recién cortado, de las comidas de mi casa o de mis vecinos, de mis amigos cuando iba a sus casas. Los aromas de las panaderías. Tengo lindos recuerdos.
¿Cómo fueron tus comienzos en la cocina y cuándo decidiste que sería tu vocación?
Desde siempre. Desde chico me era fácil cocinar, era algo que estaba dentro de mí, cuando terminé el colegio estaba decidido a estudiar cocina.
La mandioca es una de las piezas fundamentales de tu cocina, ¿cuándo comenzó tu romance con este ingrediente?
En el barrio Mburucuyá, tenía unos vecinos muy humildes que siempre me invitaban a comer tortillitas fritas con mandioca y unos chorizos grillados. Siempre había mandioca. Por otro lado, uno de los grandes maestros que tuve en la vida fue el chef argentino Francis Mallmann: un gran amante de la papa. Él me transmitió esa simpleza y la implementé en la mandioca. Es nuestra raíz más importante, por eso, cuando me tocó hacer televisión con productos de plaza le di mucha importancia a la mandioca en diferentes formas de cocción y texturas.
¿Cuáles son las variedades que utilizás?
Utilizo las blancas, de piel marrón, más oscura, mandi’o sa’yju y otras variedades que no se consiguen en el mercado.
¿Otro ingrediente paraguayo te gusta utilizar?
La carne paraguaya. Ha cambiado mucho en los últimos 25 años. Antes, lo máximo era comer un bife de chorizo en Buenos Aires; hoy no tenemos nada que envidiar. Además, el sabor que tiene nuestra carne al ser alimentada con pasto natural (y más pasto el chaqueño, donde abajo corre agua salada) es un sabor único; por eso los extranjeros que la prueban dicen que es deliciosa. También, tenemos modernas técnicas de maduración de carne que le dan ese sabor.
En poco tiempo más se inaugura tu nuevo restaurante, Pozo Colorado.
Va a ser una parrilla sencilla; con la parrilla a la vista en el medio del salón. la propuesta gastronómica será entre lo típico y lo tradicional con algunas cosas mías: postres ricos, sencillos y económicos. Vamos a tener unos cortes tradicionales y otros más modernos que no se ven en las parrillas y que no te puedo contar. La marca de la carne va a ser Frigochaco, carne 100 % chaqueña, donde se manejan las razas Braford, Brangus y Santa Gertrudis. Dentro de Pozo Colorado estará la carnicería So’o Róga, donde la gente podrá elegir la carne que quiere comer en la parrilla o llevar a su casa.
¿Cuál es tu corte de carne favorito?
Me gustan mucho las costeletas, el asado, la tapita, todas las carnes en general, la hamburguesa, todo.
¿Creés que es posible alcanzar lo que Perú hizo con su gastronomía?
Creo que sí. Compararnos con Perú es difícil porque es un país bendecido geográficamente, tiene el Pacífico, los Andes, el Amazonas, las montañas, valles, los Incas, entre otras riquezas, pero sí podemos compararnos con la mano de obra o con el cariño que se le puede transmitir a una mandioca o una carne, a una naranja o a un mango, eso sí se puede. Hay que trabajar mucho, pero se puede.
¿Un sueño?
Que mis hijos crezcan sanos, felices, verles crecer a mis nietos. sueños sencillos, sueños lindos.
Trabajan por aquello que creen, transforman realidades es inspiran, siempre con un ingrediente fundamental: la pasión. Hombres de grandes ideas y grandes sueños, que se arriesgan y se entregan al 100 % a lo que hacen. Estos son nuestros elegidos.
Por Gisselle Jara | Fotografía de Gloria Ferrés
El ingeniero Guillermo Figueredo está al frente de Reeduca Paraguay, cuyos innovadores proyectos contribuyen al mejoramiento del sistema educativo paraguayo y al desarrollo creativo en niños y jóvenes, a través de la tecnología y la robótica. el objetivo de reeduca es revolucionar el sistema educativo, capacitar a los docentes y profesionales, y proveer de recursos y materiales para que todos tengan acceso a mejores oportunidades.
¿Cómo te involucraste con la robótica?
En el 2014 tuve la oportunidad de ir a un curso en Taiwán, donde conocí esta metodología de aprendizaje que se utiliza comúnmente en países de primer mundo. En América Latina, está generando una gran revolución educativa, transformando la vida de muchos jóvenes.
¿Cuál es tu formación profesional?
Soy ingeniero comercial, Master en Administración de Negocios (MBA), con experiencia en la industria de producción técnica de eventos. No tuve una formación en tecnología ni en educación. Este sueño nació a partir de la oportunidad que tuve de conocer el impacto social que está generando este proyecto en países emergentes.
¿Cómo fue el proceso de introducir la robótica al sistema educativo paraguayo?
Al principio fue muy difícil, mucha gente nos decía que era algo imposible. Otros suponían que sería muy costoso o que era solo para países de primer mundo. Pero hoy, gracias al trabajo arduo de mucha gente y al éxito de los estudiantes que ya son parte de esto, podemos decir que hemos quebrado paradigmas y vencido los miedos naturales de algo innovador como es la robótica. En tan solo tres años, hemos logrado muchas cosas. Ya en tres oportunidades representamos a Paraguay en el mundial de robótica, obteniendo premios que han sido de gran orgullo para todos.
¿Quién organiza las competencias?
Reeduca promueve la Liga Nacional de Robótica, que consiste en siete competencias preparatorias para el mundial Vex World. Los estudiantes deben diseñar, construir y programar un robot basados en un desafío preestablecido. Estas competencias sirven a los chicos para ir perfeccionando sus prototipos y así poder llegar en las mejores condiciones a la final nacional que se lleva a cabo en el FesTechPy. Los mejores equipos ganan como premio el pase para representar a Paraguay en el Vex World.
¿Por qué es importante la robótica en Paraguay?
La robótica educativa revoluciona el sistema de aprendizaje convencional. No solo permite adquirir conocimientos y habilidades técnicas comunes como matemáticas, física, informática etc., sino que aporta principalmente al desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la creatividad y la innovación.
¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de su implementación en las escuelas?
La raíz de la mayoría de los problemas sociales es la falta de educación. La pobreza, la falta de salud, la violencia, la contaminación, la inseguridad son solo algunas de las consecuencias del bajo nivel educativo. Si trabajamos en la formación de nuestros niños desde temprana edad minimizamos estos problemas. con la robótica buscamos desarrollar una generación pensante, creativa, capaz de hacer frente a cualquier tipo de dificultad. Creemos firmemente que este tipo de formación es la clave para revertir nuestras condiciones sociales actuales. El futuro de Paraguay depende de lo que hoy sembramos.
Mi sueño es que todos los niños del país tengan acceso a un sistema de aprendizaje digno, lo cual permite despertar la creatividad y todo el potencial que tienen dentro. De esta manera, asegurar un Paraguay como el que todos anhelamos, donde la pobreza es erradicada gracias a una generación de jóvenes profesionales, creativos y exitosos que se levantan para marcar la diferencia y que exportan conocimiento, creatividad e innovación para el mundo.