DecoDepot: El arte de vestir encuentros memorables

Desde sus inicios, en mayo de 2014, DecoDepot se consolidó como un referente en el mundo de la ambientación y el montaje de mesas. La firma acerca vajillas de vanguardia, platos, cubiertos, manteles, complementos, centros de mesa, mobiliario, copas, vasos, accesorios e individuales, siempre en sintonía con las últimas tendencias.

Cada colección es cuidadosamente curada para aportar identidad visual, elegancia y carácter a eventos que buscan trascender lo convencional y convertirse en experiencias memorables. La filosofía de la marca se centra en hacer que cada pieza cobre vida. Inspirados en talentos nacionales e internacionales, DecoDepot transforma momentos especiales en escenarios únicos, donde la creatividad se combina con la técnica y el detalle.

Una mesa donde lo festivo dialoga con lo artístico

Una de sus principales propuestas creativas para esta temporada se caracteriza por un marcado espíritu de celebración que se fusiona con el arte. Esta mesa abraza el exceso de elegancia, el equilibrio entre formas y la audacia estética, convirtiéndose en un escenario donde el color se vuelve protagonista.

El contraste de texturas y volúmenes, presente en su nueva colección, funciona como un sello final que transmite las tendencias 2026, logrando una sintonía perfecta entre modernidad, teatralidad y sofisticación. Sobresalen las capas de terciopelo, frutos que se exhiben como joyas, pasteles que evocan esculturas y elementos que dialogan entre sí, componiendo un hilo conductor visual donde cada detalle cuenta una historia.

El resultado es una puesta en escena sensorial, atrevida y pensada para recibir al invitado con sorpresa, invitándolo a contemplar, tocar, disfrutar y admirar.

Tendencias 2026

Adrián Aguirre, decorador y diseñador de experiencias, destaca que las tendencias para eventos de la próxima temporada ponen especial énfasis en las experiencias inmersivas y sensoriales, con un creciente enfoque en la personalidad conceptual de cada propuesta. La gastronomía con propósito adquiere un nuevo protagonismo: ya no se trata solo de sabores, sino de crear un recuerdo.

“Estos cambios buscan generar encuentros inolvidables y personalizados, con el objetivo de conectar profundamente con la gente”, sostuvo.

En esta línea, Paloma Morínigo, gerente de la firma, explica cómo DecoDepot reinterpreta y acentúa los tonos de temporada, como el cereza, mediante una selección curada de elementos decorativos, mantelería y vajilla que elevan la atmósfera y potencian la identidad del evento. El eje gastronómico, clave en la dimensión sensorial, tampoco pasa desapercibido.

DecoDepot ha ampliado recientemente su colección de exhibidores y elementos de presentación, cuya estética busca anticipar sensaciones y preparar el paladar para disfrutar de sabores exquisitos. Con ello, la empresa reafirma su liderazgo en un rubro donde la innovación visual y la experiencia integral son esenciales.

 

 

Aracelli y Valeria Ruiz: Vestir con Identidad

Por Gina Gaona
Dirección creativa y producción: Kate Reichardt Roig
Fotos: Nath Planás
Makeup & Hair: Gerard Arce
Locación: Quinta da Comporta, Portugal
Prendas: World Vestium

En esta Fashion Issue de Level, celebramos la visión, el empuje y el propósito que permiten que los proyectos de moda no solo se mantengan en el tiempo, sino que evolucionen y trasciendan. Por eso, elegimos como protagonistas de tapa a las hermanas Aracelli y Valeria Ruiz, creadoras de World Vestium, una plataforma online nacida en Milán que ofrece una cuidada selección de prendas de diseñadores emergentes de todo el mundo.

Además de su vínculo de hermanas, a Aracelli y Valeria las une la pasión por la moda y la emoción que sienten al descubrir piezas únicas. Juntas llevan adelante World Vestium, un sueño compartido que inicia un nuevo capítulo con la apertura de su primera tienda física en Paraguay, ubicada en el Distrito Perseverancia, acercando al país una propuesta cargada de autenticidad y propósito.

Desde Milán —uno de los epicentros globales de la moda— la plataforma conecta a diseñadores emergentes de distintos países con un público internacional que busca lo nuevo. A los creadores, les brinda un espacio donde destacar su talento y ampliar su alcance; a sus clientes, una experiencia de compra fluida que permite descubrir marcas emergentes de Brasil, Colombia, Turquía, Líbano, Nueva Zelanda y Australia.“La clave de nuestra propuesta es la curaduría. Elegimos diseñadores que tengan un ADN propio y una visión creativa distinta, que trabajen con materiales de alta calidad y con cadenas de producción responsables. Nuestro proceso de selección es riguroso y se basa en tres pilares fundamentales: identidad, calidad y sustentabilidad”, explica Valeria.

“Decidimos enfocarnos en marcas emergentes porque aportan originalidad, frescura y prendas que no se encuentran fácilmente. Tenerlas hace que nuestra tienda sea única”, destaca Aracelli. “Lo que a nuestras clientas les encanta es esa sensación de descubrir al próximo gran diseñador antes de que el mundo lo haga”, añade.

Un viaje de expansión

El futuro de World Vestium se proyecta con paso firme, pero sin prisa. La plataforma online, complementada con tiendas pop-up cada tres meses en diferentes ciudades, es la fórmula que les ha funcionado en Europa y que buscan potenciar para seguir expandiendo su comunidad.

La idea de desembarcar en Paraguay surgió a partir del pedido de muchas clientas locales, que expresaron su deseo de contar con un espacio físico en el país. “Con esta tienda buscamos generar una conexión más directa y cercana con nuestros clientes locales, brindando una experiencia que refleje el universo de World Vestium”, comenta Valeria.

Sobre los desafíos del negocio, Aracelli explica que, al tratarse de una empresa joven con un equipo pequeño, los roles todavía no están completamente definidos.“En esta etapa inicial nos toca hacer un poco de todo: desde la parte creativa y de curaduría, hasta lo operativo y estratégico. Esta dinámica es muy enriquecedora, porque ambas aprendemos constantemente y aportamos desde distintos ángulos”.

“Queremos seguir creciendo, pero de forma gradual y bien pensada, sin perder nuestro enfoque ni una identidad clara y cuidada. En el futuro, nos encantaría abrir una tienda física en Milán, aunque todavía no lo vemos como algo inmediato. Además, soñamos con crear una in house brand dentro de World Vestium”, agrega.

El camino recorrido en el mercado europeo les dio una visión clara sobre la construcción de marca. No basta con tener un buen producto: la forma en que se comunica y se presenta es clave para generar conexión.“Cuidar la narrativa es fundamental, especialmente en el mundo online, donde la comunicación visual y el storytelling marcan la diferencia. Creemos que esta mirada se aplica perfectamente al mercado paraguayo, cada vez más receptivo a propuestas innovadoras y experiencias de compra sofisticadas”, sostiene Aracelli.

Emprender entre hermanas también suma una dimensión especial.“Tenemos la ventaja de compartir la misma perspectiva y, al mismo tiempo, complementarnos en nuestras diferencias. La complicidad que existe entre nosotras hace que el proyecto tenga un sello muy personal y auténtico”.

Dos estilos, una visión compartida

A la hora de vestir, el estilo de Valeria oscila entre lo clásico y lo moderno. Fiel al concepto de “menos es más”, busca armonía y prioriza prendas de calidad. “Creo que no es necesario recargar un outfit para destacarse; cuando se elige con criterio y equilibrio, la belleza natural sale a relucir”. Aracelli, en cambio, se inclina por una feminidad atemporal. Le gusta combinar diseñadores emergentes con firmas consolidadas, mezclando ítems frescos con otros más clásicos. “Ahí está mi sello: jugar con lo nuevo y lo atemporal para crear un visual auténtico y propio”.

Ambas priorizan su estilo personal por sobre las tendencias. “No las sigo al pie de la letra; prefiero adaptarlas a mi manera para que cada look se sienta sofisticado, versátil y fiel a mi identidad”, señala Valeria. “Si bien en mi día a día me mantengo clásica, me gusta implementar tendencias siempre que estén en sintonía con mi esencia”, agrega Aracelli. Coinciden en la importancia de invertir en calidad antes que cantidad y en llevar siempre algo que haga sentir cómoda a quien lo viste, porque eso se traduce en seguridad.

Tres días de shooting en Portugal

El universo estético de Level y el de World Vestium se unieron en la producción de tapa de esta edición. Fueron tres días de shooting donde la moda, el arte, la arquitectura y el paisaje formaron parte de una experiencia memorable.

El lugar elegido fue Quinta da Comporta, un resort sostenible en la costa portuguesa. Entre campos de arroz y el océano Atlántico, la arquitectura local se funde con el entorno natural, creando un paisaje calmo y profundamente inspirador.“La producción en Quinta da Comporta fue súper linda. El equipo de Level, muy profesional y creativo, hizo que todo fluyera de una manera especial. También tuvimos tiempo para disfrutar del hotel, que es realmente único”, recuerda Aracelli. “El lugar tiene una estética singular que se alineó a la perfección con nuestra esencia, logrando un resultado muy auténtico”, añade Valeria.

Moda con propósito

“Valoramos mucho las piezas hechas a mano, porque detrás de cada una hay un saber artesanal y una historia que merece ser contada. Para nosotras es importante que cada marca aporte algo particular, pero siempre en sintonía con nuestra filosofía de conciencia y responsabilidad”, explica Valeria.

En un mundo que avanza al ritmo del fast fashion, World Vestium propone una pausa: una moda que respeta los procesos artesanales y busca otorgar un valor duradero a cada prenda.

Con su emprendimiento, Aracelli y Valeria demuestran que la moda puede ser global sin perder raíces, y que la autenticidad tiene un lugar destacado en la escena internacional. Muy pronto, World Vestium consolidará en Paraguay un espacio donde convergen creatividad, moda y artesanía.

Matthieu Blazy: un nuevo capítulo creativo en Chanel

Matthieu Blazy: un nuevo capítulo creativo en Chanel

Por Kate Reichardt Roig

En diciembre de 2024, Chanel sorprendió al mundo al anunciar el nombramiento de Matthieu Blazy como su nuevo director artístico. A sus 40 años, el diseñador franco-belga asume la responsabilidad de liderar todas las colecciones de la casa francesa —alta costura, prêt-à-porter y accesorios—, marcando el inicio de una nueva etapa para la emblemática maison.

Blazy nació en París y se graduó en 2007 en la prestigiosa escuela La Cambre de Bruselas, una formación que combinó arte, diseño y una marcada sensibilidad espacial que más tarde definiría su trabajo. Su carrera comenzó junto a figuras destacadas del diseño: primero en la casa de Raf Simons, donde contribuyó en la línea masculina; luego en Maison Margiela, involucrándose tanto en la línea Artisanal como en el prêt-à-porter femenino.

Fue en Margiela donde Blazy empezó a dar señales claras de su talento. Su colección Artisanal captó la atención de la crítica —entre ellas, la legendaria Suzy Menkes— y creó piezas icónicas como máscaras engastadas que incluso fueron utilizadas por Kanye West durante su gira Yeezus.

Más adelante continuó su recorrido en Céline, trabajando bajo la dirección de Phoebe Philo, y posteriormente regresó junto a Raf Simons para asumir un rol clave en Calvin Klein entre 2016 y 2019.

El éxito en Bottega Veneta

En 2020, Blazy se unió a Bottega Veneta como director de diseño ready-to-wear bajo la dirección de Daniel Lee y, en 2021, fue promovido a director creativo. Su liderazgo en la casa italiana fue celebrado por su apuesta por la artesanía, la innovación en materiales y un enfoque cultural amplio, capaz de reunir referencias artísticas, cinematográficas y musicales.

Uno de sus sellos más reconocibles fue su habilidad para crear ilusiones ópticas: utilizar cuero impreso para replicar la textura de una camisa Oxford, unos vaqueros o incluso bolsas de papel. Este ingenio conceptual, combinado con volúmenes estudiados y cortes sofisticados, le valió tanto la admiración del público como de la crítica especializada.

Durante su etapa en Bottega Veneta, la marca se consolidó como un faro de creatividad y solidez comercial. Sus colecciones conquistaron a celebridades e insiders, mientras que su dirección artística se mantuvo fiel a una visión moderna sin renunciar al rigor técnico.

Su debut en Chanel

Bruno Pavlovsky, presidente de moda de Chanel, describió a Blazy como un talento audaz y profundo, capaz de dialogar con los archivos de la maison y sus ateliers desde una visión moderna, comprometida con la artesanía y los materiales nobles. Bajo su liderazgo, Chanel busca infundir una energía renovada a sus líneas emblemáticas sin perder el respeto por su herencia.

El primer desfile de Blazy como director creativo de Chanel se celebró durante la Semana de la Moda de París, en un Grand Palais transformado en un universo galáctico. La pasarela se montó bajo planetas suspendidos, reflejados en un piso espejo negro que evocaba el infinito e invitaba al público a mirar más allá.

La colección se dividió en tres actos: Le Paradoxe, Le Jour y L’Universel. En Le Paradoxe, Blazy exploró la sensualidad bajo tensión con conjuntos que combinaban prendas masculinas y femeninas: camisas Charvet perfectamente cortadas junto a faldas estructuradas, en un diálogo sutil entre contradicción y elegancia.

En Le Jour, el diseñador apostó por piezas más cercanas al día a día, con siluetas relajadas y tejidos reinventados. Lo que parecía un traje clásico se transformó en una falda colgada del bajo de un suéter; los vestidos blancos, simples y depurados, funcionaron como una forma poética de dialogar con el legado de Chanel, con guiños a la fórmula tradicional del matrimonio: “algo viejo, algo nuevo, algo prestado, algo azul”.

Finalmente, en L’Universel, Blazy reforzó su apuesta por la innovación textil. El tweed, emblema histórico de Chanel, fue reinterpretado: deshilachado, más ligero, con bordados que evocaban la decoración íntima del apartamento de Coco en la Rue Cambon.

Los accesorios también sorprendieron. Las icónicas carteras 2.55 se volvieron más maleables gracias a estructuras metálicas internas que permitían que se arruguen. Los zapatos two-tone adoptaron punteras cuadradas en colores vibrantes, mientras que la joyería destacó la camelia, perlas barrocas y collares esmaltados que construyeron una visión moderna y emocionalmente rica.

Con este primer desfile, Matthieu Blazy no solo tomó las riendas de una de las casas más poderosas de la moda, sino que la reimaginó desde adentro, con elegancia, sensibilidad y una mirada que se proyecta hacia el futuro.

Con Blazy, Chanel busca infundir una energía renovada a sus líneas emblemáticas sin perder el respeto por su herencia.

Julio Zárate: entre herencia familiar y mirada propia

Julio Zárate: entre herencia familiar y mirada propia

Por Valentina del Valle Rodil | Fotos: Felipe Román Sitjar | Locación: Piso 7 Studio

Con más de dos décadas detrás del lente, Julio Zárate lleva en la sangre el oficio de capturar momentos. Hijo de fotógrafo, creció entre rollos, cámaras y álbumes familiares, rodeado de imágenes que contaban historias incluso antes de que aprendiera a leer. Esa conexión temprana con la fotografía marcó su destino profesional y lo llevó a construir una marca reconocida, con identidad propia y un fuerte sentido humano detrás de cada retrato.

Julio recuerda con claridad el olor del laboratorio de su papá, las fotos impresas por todos lados y los estuches de películas con los que jugaba de chico. “Crecí mirando fotos de gente que no conocía, pero que me enseñaron a entender la vida a través de las imágenes”.

Su primer contacto como asistente llegó a los siete años, en una misa escolar. A los diez ya ayudaba con frecuencia en eventos, sin imaginar que aquel juego de infancia se convertiría en su camino profesional.

Julio encontró en la fotografía social su lugar natural. No por azar, sino porque en ella confluyen el arte y la empatía. “Más allá de la foto en sí, me atrae la idea de acompañar momentos personales importantes. No se trata solo de apretar un botón, sino de estar presente con respeto y entrega en los hitos que marcan la vida de las personas”, explica. Para él, una boda o una sesión familiar implican una conexión emocional que trasciende lo visual.

Aunque no cree en las etiquetas, define su estilo como una mezcla entre lo editorial y lo documental. “Me gusta descubrir junto con el cliente qué espera de sus fotos y construir eso en equipo. Tengo bastante versatilidad, no me cierro a nada. Cada historia pide una estética distinta”, señala. En los últimos años, también observa cómo las tendencias globales influyen en la fotografía de eventos. “Hoy existe una revalorización de la fotografía analógica, de los tonos antiguos, de las imágenes que evocan sensaciones más que perfección técnica”.

Esa sensibilidad para adaptarse sin perder autenticidad lo llevó a destacarse dentro y fuera del país. Su primera boda de destino, hace una década en Punta del Este, marcó un antes y un después. “Ni en mis sueños pensé que eso era posible. Hoy ya tenemos 25 bodas en 11 países diferentes, y seguimos sumando. Cada viaje es una experiencia inolvidable, por la que me siento muy bendecido”.

Conexión humana

Su filosofía profesional se sostiene sobre una base simple. “Creo que la empatía es esencial. Cuando estoy con la cámara, no existe nada más importante que la persona que tengo enfrente. La fotografía puede ser casi un acto terapéutico si uno logra que el otro se sienta cómodo y libre”, afirma. Ese vínculo genuino es el que, según él, genera confianza y fidelidad en sus clientes, muchos de los cuales lo acompañan desde sus primeros años de trabajo. “Nunca dejo de agradecer a quienes creyeron en mí desde el principio. La gratitud es un mantra que me guía”.

A lo largo de su carrera, Julio se formó en talleres dentro y fuera del país, con figuras como Gabriela Zuccolillo, a quien considera una de sus mayores influencias. “Tuve el placer de aprender de una persona con una obra y una mirada impresionantes. Su enfoque me enseñó a ver más allá de la técnica, a darle un sentido cultural y emocional a cada foto”. También menciona a Raúl Villalba y Bere Crosa, colegas y amigos con quienes comparte respeto y admiración.

Hoy combina el oficio con el liderazgo de un equipo que también lleva su sello. La marca que construyó —junto con el proyecto familiar que comparte con sus hermanas— refleja un equilibrio entre técnica, creatividad y sensibilidad. “Los desafíos me encienden. A veces, mientras los atravesás, los padecés un poco, pero después entendés que te hacen más fuerte y profesional. Cada obstáculo moldea tu carácter”, reflexiona.

Su mirada hacia el futuro es clara: seguir aprendiendo, innovando y evolucionando sin perder cercanía. “La innovación es un compromiso moral con los clientes que confían en nuestro trabajo. Siempre busco hacer las cosas de manera más eficiente y con más alma. Es importante no caer en la soberbia de creer que uno ya lo sabe todo. Los gustos cambian, las miradas se transforman. Por eso hay que seguir aprendiendo siempre”.

Convencido de que la fotografía profesional nunca perderá relevancia, cierra con una certeza que resume su recorrido:

“Dicen que hoy todos somos fotógrafos, pero la necesidad de una mirada profesional no desaparece, solo crece. Trabajo siempre va a haber para el que quiera hacerlo con pasión y entrega”.

Julio Zárate habla desde la experiencia, pero también desde la gratitud. Su historia es la de alguien que entendió que una cámara no solo capta imágenes: guarda instantes, emociones y vidas enteras. Y que, cuando hay verdad detrás del lente, la luz siempre encuentra su camino.

Asuncion Quartet: la nueva cara de la música de cámara en Paraguay

Asuncion Quartet: la nueva cara de la música de cámara en Paraguay

En los últimos años, un grupo de cuerdas ha logrado captar la atención del público local con una propuesta fresca, elegante y absolutamente contemporánea. Se trata de Asuncion Quartet, el ensamble que fusiona la técnica clásica con el pulso del pop moderno y que hoy se consolida como una de las agrupaciones más innovadoras del país.

Por Valentina del Valle

Al frente del cuarteto está Fabio Araujo, violinista y fundador del proyecto, quien desde niño encontró en el violín una forma de expresión que con el tiempo se transformó en vocación. Antes de crear el cuarteto, Fabio ya era un nombre reconocido en el circuito de eventos sociales y corporativos. Sus presentaciones destacaban por la versatilidad: del repertorio clásico podía pasar a versiones instrumentales de temas actuales, conectando inmediatamente con públicos muy distintos. “Aprendí que el oído del público siempre busca nuevos sonidos. Por eso hay que innovar constantemente, cada evento es único”, afirma.

El nacimiento de Asuncion Quartet, cuenta, fue casi un accidente. “Unos clientes me pidieron formar un cuarteto de cuerdas para su boda. Reuní a colegas de altísimo nivel, hicimos el show y me di cuenta de que había algo especial”. Ese momento fue el inicio de un proceso que hoy posiciona al grupo como un referente dentro del circuito musical local, reconocido por su estética cuidada, precisión técnica y un repertorio que combina lo clásico con una frescura muy actual.

NEW AGE VOL. 1: SU ÁLBUM DEBUT

El reciente lanzamiento de su primer álbum marca un hito para la agrupación. “Desde el inicio quisimos que Asuncion Quartet fuera distinto. Un cuarteto de cuerdas con instrumentos clásicos interpretando música de nuestra era. Eso era lo que soñábamos, y haberlo concretado en un disco es una enorme satisfacción”, explica Fabio.

La producción estuvo a cargo de Luigi Manzoni en los estudios Billowma, y el proceso —según el violinista— fue tan profesional como fluido. “Todos venimos del ámbito orquestal y sabíamos lo que buscábamos. Fue un trabajo muy natural”.

El repertorio fue seleccionado con precisión. Aunque sus integrantes provienen del mundo clásico, disfrutan de los desafíos que implica adaptar música popular a un formato camerístico. Un ejemplo es Bohemian Rhapsody, de Queen, incluida en su EP: una obra exigente, rica en recursos clásicos y que refleja la identidad del cuarteto. “Eso nos representa: la mezcla entre la técnica y la emoción”, señala Fabio.

Hoy, con 28 años y casi dos décadas de trayectoria, el violinista vive uno de sus momentos más prolíficos. Este año lo encontró multiplicando proyectos: el disco del cuarteto, una presentación junto a la Sinfónica Nacional y el Ballet Únicos, además de nuevas propuestas musicales para eventos. “Siento que esto recién empieza. 2026 promete mucho”, asegura.

Detrás del virtuosismo hay también una conexión profunda con el arte. “Hay sentimientos que las palabras no pueden expresar, y ahí entra la música. Transmitir emociones a través de melodías que tocan algo en la gente es un privilegio. Eso es ser artista; somos nosotros quienes escribimos la historia de la industria”, reflexiona.

Con visión clara y una energía imparable, Asuncion Quartet representa lo que ocurre cuando el talento y la pasión se encuentran con disciplina y audacia.