La exclusiva cena en la exfábrica La Nacional Genovese
Peroni, la cerveza más famosa de Italia, presentó una nueva edición de la exclusiva reunión Amici di Peroni, una cena gourmet íntima para 40 selectos invitados. La cita fue en la antigua fábrica textil La Nacional Genovese.
Amici di Peroni es una seguidilla de eventos cuyo objetivo es conectar y homenajear a los artistas en un punto estratégico de la ciudad, donde ellos puedan interactuar y compartir con los invitados. En esta oportunidad, Guille Sanabria será el encargado de las intervenciones artísticas con técnicas libres y abstractas sobre lienzos, realizados en el imponente marco de la antigua fábrica de hilados y tejidos La Nacional Genovese.
Este lugar tiene una hermosa historia detrás, ya que cuenta cómo uno de los tantos inmigrantes italianos, que llegaron al Paraguay a finales del siglo XIX, trajeron consigo tecnología y su saber hacer italiano. En este caso se rinde homenaje a Pietro Camilo Genovese, quien montó la primera fábrica textil del país.
Los invitados de Amici di Peroni serán artistas referentes, fotógrafos, diseñadores, actores, productores y personas involucradas en el mundo del arte en general, quienes compartirán una cena maridada con Peroni mientras son partícipes de la obra de arte en ejecución, las que luego serán obsequiadas.
“La cena es para que los invitados vayan sin acompañantes, ya que buscamos salir del molde y que las personas puedan interactuar entre todos. Al final de la fiesta, todos los presentes armarán un obsequio de flores que irá con un mensaje dedicado a sus parejas que no fueron invitadas al evento”, explicó Antonella Volpe, brand manager de Peroni.
Amici di Peroni se caracteriza por desarrollar eventos en lugares con contenido artístico o que tengan importancia en nuestra historia o cultura nacional. “Amici di Peroni es una plataforma global que fue adaptándose a nuestro mercado, innovando y haciéndose camino con su propio toque local. La idea es seguir siendo creadores y marcando tendencias que rompan con lo tradicional”, expresó Antonella.
El menú
El menú fue elaborado por el chef español José Torrijos, quién eligió platos de la cocina italiana para maridarlos con Peroni. De entrada, los invitados degustaron bruschetta di pomodoro fresco, seguida de carpaccio tradizionale. Los platos de fondo: raviolone di ragu di agnello con reduzzione di Peroni Nastro Azurro e salsa di pomodoro auténtica y risotto di barbabietola ai tilapia e fichi.
Finalmente, un delicioso postre italiano, el tiramisu con crollare de biscotto orego panna cotta di frutti rossi. Además, hubo aperitivos y cócteles preparados con Peroni.
Cocineros, foodies y periodistas son los gastronómadas, quienes se lanzan a las rutas que conducen al Paraguay diverso para descubrir ecosistemas e infinitas posibilidades gastronómicas. Christian Kent, editor de la revista Alacarta y uno de los impulsores del proyecto, nos cuenta cómo superar el perímetro de la ciudad para conectarse con el terruño paraguayo: donde crecen el palmito, la yerba y la mandioca.
Por Gisselle Jara | Fotos: Gentileza de Alacarta
Gastronómadas en un proyecto impulsado por la revista Alacarta por medio de su equipo editorial liderado por Christian Kent y reconocidos cocineros de nuestro país, como André Magón y Sebastián Saavedra, y que cuenta con el apoyo de la Senatur. Todos ellos están unidos en busca de un objetivo en común: revalorizar los productos que nacen del terruño paraguayo y de las manos que los cosechan a través de viajes que realizan los protagonistas.
En total serán seis viajes este año, durante los cuales el equipo de Alacarta y los cocineros invitados visitarán distintas localidades de nuestro país en busca de recetas, historias y productos autóctonos que serán llevados a los fogones en cada capítulo de Gastronómadas. Si bien estos viajes se vienen desarrollando desde hace mucho tiempo, este año, el proyecto se oficializó, se presentó al público y propone una serie de videos a ser difundidos en la web de la organización (www.gastronomadas.com.py). El primer viaje del 2017 se realizó a las dunas de San Cosme y Damián, donde fueron aprovechados los recursos del lugar, y el ingrediente principal fue el pescado.
En estos viajes, además de recetas y productos, ¿qué rescatan?
En nuestro próximo viaje vamos a rescatar, además de una receta, un rito popular en peligro de extinción: el mbeju tova. La comida es también representación, mensaje. Cuando nos proponemos salvar un alimento que está a punto de caer en el olvido, lo que salvamos es nuestro propio rostro, nuestra memoria; la memoria dice quienes somos. Además, rescatamos suspiros, aromas, sabores, noches estrelladas, risas, vino y guitarra.
¿Cómo eligen los destinos?
Es como en la literatura detectivesca: una pista te lleva a la otra. Los destinos nos eligen, nos buscan para mostrarnos sus riquezas. tenemos un plan de viajes para este año, pero luego aparece lo imprevisto y nuestros planes pueden cambiar. De todas maneras, la idea es prender el fuego en los 17 departamentos y cocinar con productos paraguayos, en lo posible con el producto campesino, familiar.
¿Creés que con este proyecto se está abriendo un camino gastronómico, turístico y cultural? ¿Cómo trabaja con ustedes la Senatur?
La gastronomía es la que dibuja el mapa actual del turismo en el mundo. Nuestros amigos de la Senatur están muy al tanto de esto, por eso nos estamos dando la mano. Mientras más mentes haya detrás de ese mapa, mejor.
Si bien estos viajes son invaluables para rescatar recetas y productos autóctonos, ¿cuál es el siguiente paso para que se materialice y llegue hasta los restaurantes?
En este momento estamos abriendo la caja de Pandora. Estamos en la etapa de la curiosidad y el descubrimiento, pero tenemos la firme creencia de que ese puente entre campo y restaurante va a construirse en Paraguay a través de la autogestión y del trabajo colaborativo. Es también una cuestión de conocimiento, de educación: las huertas y las granjas deben estar en los colegios. Esta reeducación es un fenómeno mundial, los cocineros tienen en sus manos el poder enseñarnos la vuelta a la comida natural, honesta.
¿Qué hace falta para que la cadena de producción se active en las comunidades donde van recorriendo y los productos lleguen hasta la gente?
Esta es una discusión política, la que se ha vivido siempre en este país. Es sabido que las comunidades han sido abandonadas por el Estado paraguayo en beneficio de otro modelo de producción: el monocultivo extensivo de granos. Una reactivación proyectada y seria de la agricultura campesina puede devolvernos la soberanía del alimento y del territorio. Hoy estamos en una situación inconcebible: siendo la tierra paraguaya fértil y rica, tenemos un mercado con un porcentaje ampliamente mayor de alimentos importados que entran por vía legal y no tan legal. Hay que darle la tierra al que produce alimento, no comodities.
¿Se podría decir que la Ruta de la Caña es la consolidación de lo que quieren lograr con otros productos?
La caña nos parece un elemento interesantísimo. De hecho, uno de los capítulos de Gastronómadas será exclusivo para ella. Para nosotros, la caña es un caso emblemático del proceso de subvalorización por el que han pasado algunos productos locales: es un destilado de un solo tiempo de la miel negra o de caña, el alcohol fuerte llega apenas hasta el 70 %, conservando todas las propiedades organolépticas de la planta. La Ruta de la caña es fundamental para que la gente entienda de qué hablamos cuando hablamos de caña paraguaya: desde el cultivo hasta el añejamiento en roble.
¿De qué otra forma impulsan la cocina paraguaya?
Hemos hecho todos nuestros esfuerzos por instalar en el medio la idea de una cocina neoguaraní; inspirados, por supuesto, en la cocina novoandina de nuestros hermanos peruanos. Eso es lo que hemos venido impulsado: la reconstrucción del kokue (chacra, en guaraní) paraguayo con toda su diversidad. ¿de qué forma? Viajando, tocando la puerta, destapando la olla.
Hablás de una conexión de la gente con el terruño, ¿qué pensás del derecho que tiene el consumidor de saber lo que come?
Pensamos que es fundamental y urgente. si no sabemos de dónde viene nuestro alimento, hemos olvidado quiénes somos. Claro que siempre hay una cuota de confianza en el acto de comer, pero es necesario que nosotros, como consumidores, nos eduquemos para poder exigir que el alimento que nos venden sea justo: con el ambiente, con las personas, con los trabajadores, con los animales, etc.
¿Cuál es la importancia cultural de este proyecto?
Comer es una necesidad natural, pero también es un acto cultural. desentrañar el alimento paraguayo es descubrir una parte de nuestra cultura, de nuestro lenguaje.
Corazón, garra, pienso y sobre todo pasión son los ingredientes infalibles de la cocina de No me olvides. En una nueva casa y locación, después de siete años, este restaurante se mantiene fiel a sus comensales, quienes llegan en busca de una cocina sencilla y llena de emociones que evocan las cocinas del mundo.
Por Gisselle Jara | Fotos de Guille Nuñez
Las luces iluminan, como bóvedas translúcidas, a los comensales que parecen seres celestiales. A un costado, el gran mural con la imagen de un niño sentado de espaldas mirando el espacio sideral es un pasaje en el tiempo donde podemos revivir los recuerdos más felices de nuestra infancia.
La arquitectura de no me olvides no fue hecha por azar, sino al contrario, la intención del restaurante es evocar los aromas y los sabores de la vida, pero sin competir con ellos.
Atravesando el salón principal, el pergolado está rodeado de grandes vitrales con cortinados, cuyos lienzos ondeados por el aire esconden el gran tesoro de no me olvides: un añejo árbol de lapacho que sobrevive al tiempo; un guardián de sabores y esencias de su cocina. Las arañas también enarbolan el lugar, las cuales cuelgan del techo de vidrio dejando al descubierto la copa del coloso.
El mural de No me olvides, una idea de Maika Rasmussen, amiga de la casa, fue pintado por el artista peruano Jade rivera, quien llegó para a nuestro país el año pasado para participar del evento Latido Americano. El artista plasmó en esta obra de arte del manifiesto del restaurante.
Finalmente nos encontramos con una terraza, frente a la gran fachada de No Me Olvides, la cual presenta hendiduras en los muros y amplios ventanales, similares a las casas del centro de asunción del siglo pasado. todo esto fue creado por la Arq. Matilde Sakoda y la decoradora Gabriela Chaves.
La carta
Esta mezcla de estilos arquitectónicos son la muestra del espíritu gastronómico de no me olvides, donde la cocina del mundo es la gran inspiración de la carta. Por ejemplo, la idea del bao (pan al vapor de masa semidulce, con pedazos de pollo marinado en salmuera, miel, hierbas, limones y ajo, encima de una ensalada de repollo, un toque mayonesa casera y hojas de cilantro), proviene de la experiencia que tuvieron los propietarios en un barrio taiwanés de alguna gran ciudad estadounidense. El pan se hornea en el restaurante y la receta está adaptada al comensal paraguayo.
Si bien la carta del restaurante es permanente, a la par, su chef está desarrollando una carta de invierno en la que los ingredientes principales son las verduras y los aromáticos de estación; recetas que son un bálsamo para el alma en los días fríos. La carta de cada temporada tendrá siempre tres entradas, cuatro fondos y un postre.
Los cuatro tragos de no me olvides tienen también un lugar especial en la carta. Sugerimos probar el gin tonic, ya que el gin es macerado en jarrones durante 30 días, con sabores que fusionan menta, pepino, canela, murucuyá con guayaba y el sabor especial del mes, que varía de acuerdo a las frutas de estación.
Por último, no podemos dejar de lado a los postres. la maestra repostera de No Me Olvides se luce desentrañando sabores sencillos que reviven nuestra niñez, pero sin opacar los recuerdos que cada uno tiene de su infancia.
El Puerto de Asunción recibió a cientos de personas el pasado sábado para vibrar al ritmo de una nueva era marcada por la conciencia social, preocupación ambiental y entrepreneurs.
Anna Chase subió al escenario del #GramofiiS con un look Ginebra.
#GramofiiS fue trending topic en Instagram y Twitter este fin de semana cuando emprendedores, artistas, cocineros y público en general se reunió para dar fuerza al mensaje de transformación social. El evento arrancó a la siesta y se extendió hasta la madrugada, siendo uno de los primeros shows el de Anna Chase, la compositora, cantante y múltiples veces modelo de tapa de Level.
También subieron al escenario la Orquesta H2O de Sonidos de la Tierra, Purahéi Soul y Kachiporros, entre muchos otros que sirvieron de cortina musical para las demás actividades de la fecha, como talleres didácticos para los más chicos o la feria gastronómica Guarará, que llevó a los mejores cocineros del país a orillas de la bahía de Asunción.
Uno de los momentos más resaltantes del día fue la nueva entrega de Gramo Conversaciones, un espacio que fue aprovechado para difundir causas que merecen más atención de la comunidad. Tina Alvarenga, una reconocida líder social y activista política, tomó el micrófono para hablar sobre su investigación sobre la lucha contra el criadazgo en Paraguay; mientras que Oz Montanía contó al público sobre la iniciativa LatidoAmericano, el festival de arte urbano que revolucionó Asunción el año pasado y que vuelve el próximo agosto con una renovada propuesta.
Por Patricia Luján Arévalos | Fotos de Guille Nuñez
Beverly Kuhl recorrió la pasarela al final de su desfile.
Beverly Kuhl es una veterana de las pasarelas y la alta costura paraguaya. En el 2016 volvió a presentarse en el Asunción Fashion Week luego de una temporada alejada del evento.
Su colección otoño invierno 2017 se titula Allegro II en honor al movimiento rítmico de la composición musical. Las prendas están inspiradas en bailarinas clásicas y los movimientos armónicos como sinónimo de femineidad.