Con una amplia experiencia internacional en arte y moda, el paraguayo nos comparte los detalles de su carrera en Madrid, donde se ha posicionado desde hace dos décadas.
Por Matias Irala Fotos Gerard Arce y Gentileza
Desde su infancia, Gustavo Denis Hugo supo que su destino estaba ligado al mundo del arte y la moda. Fascinado por las supermodelos de los noventa, los grandes fotógrafos como Steven Meisel e Irving Penn, y estilistas de renombre como Grace Coddington, su curiosidad lo llevó a explorar más allá de lo visible. «Siempre me llamó la atención lo que había detrás de cada campaña o sesión de fotos, la producción», comenta Denis.
Con más de veinte años en España, Gustavo ha trabajado en diversas áreas del sector. En Fendi, gestionó la base de datos de clientes con experiencias de lujo para fidelizarlos: «La gestión de clientes en tienda (CRM) me permitió conocer mejor a los consumidores y generar estrategias personalizadas», explica.
En la Bridal Week de Barcelona, la plataforma más importante del sector nupcial, fue regidor de pasarelas, encargándose de la música, la iluminación y la coreografía.
Su paso por la casa Sita Murt, conocida como la reina del punto en España, lo llevó a gestionar equipos de venta, organizar eventos de presentación de colecciones y desarrollar líneas cápsula. En Bangkok, creó una tienda piloto para una firma de sedas, estableciendo estándares de visual merchandising replicados en boutiques de Asia.
Para Gustavo, la clave del estilismo radica en la planificación y en el conocimiento. Un profesional debe tener referencias que abarquen desde las tendencias actuales hasta la historia de la moda, además de comprender la psicología del color, las formas y los materiales: «El equilibrio entre todas estas variables es lo que logra una imagen armoniosa», afirma Denis.
Su carrera internacional cobró notoriedad cuando trabajó con la Academia de Cine de España y vistió a los actores Carlos Torres y Caro Ramírez, protagonistas de La Reina del Flow, para los Premios Platino. «Esa acción me otorgó mucha visibilidad, sobre todo en América Latina», recuerda. En 2024, formó parte del jurado del CLEC Fashion Festival de Valencia, premiando a diseñadores emergentes.
Talento sudamericano
Otro de sus proyectos más significativos fue la producción ejecutiva del programa Vero Vega Presenta en Madrid. «Trabajar con Vero Vega fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi carrera», comenta el profesional de moda.
Actualmente, colabora en el programa FlashModa de TVE, donde comparte su visión sobre tendencias. También trabaja en la estrategia de Saiach Couture en España, y en la identidad visual de clientes del sector moda, arte y belleza.
Su regreso a Paraguay en 2023 despertó su interés en posicionar diseñadores y marcas paraguayas en Europa: «Paraguay ha gestado grandes talentos en estos años, y es momento de darles proyección internacional», afirma Denis.
Para quienes desean incursionar en la industria, Gustavo enfatiza la importancia de respetar la esencia de la marca, conocer su identidad y adaptarla a las tendencias sin perder autenticidad: «Seguir las tendencias es importante, pero siempre debe hacerse con coherencia», finaliza Denis.
Esta destacada deportista ecuestre, atleta paralímpica, conferencista y técnica agropecuaria compartió con Level su inspiradora historia y su ejemplo de resiliencia. Recientemente, asumió el rol de embajadora de responsabilidad social de Paranair, lo que la llevará a visitar Paraguay con frecuencia. Y, a través de la Fundación Alfonsina Maldonado, trabajará para apoyar a niños y jóvenes quemados de nuestro país y de la región, reforzando su compromiso humanitario.
Por Nora Vega – Fotos Triche Cardozo / Stéphanes San Quirce
Alfonsina Maldonado tiene mucho por contar. Nació en Uruguay. A los seis meses sufrió un accidente con quemaduras de primer grado en todo el lado izquierdo de su cuerpo. Estuvo 32 días en coma y se sometió a 18 cirugías plásticas, el resultado fue la pérdida de su mano izquierda. Hasta los cinco años estuvo internada en la Unidad de Quemados del Hospital Militar de Montevideo Osmani García. Su historia la llevó a publicar un libro autobiográfico y a dar conferencias motivacionales, además de crear una fundación que lleva su nombre y tiene como objetivo en el futuro abrir un centro de rehabilitación.
«Me considero una persona extremadamente simple. Después de días de mucha actividad, siento la necesidad de reconectar con el campo, aunque sea por un par de días. En la soledad, el silencio y la simplicidad, encuentro mi equilibrio. Disfruto andar descalza y bañarme desnuda en los arroyos, un hábito que no solo me conecta con la naturaleza, sino que también me ayuda a aliviar mis dolores crónicos», comenzó diciendo.
Para Alfonsina, esta es una dualidad. “Me ha sucedido ir al arroyo y luego salir vestida de gala, como si la vida me enseñara constantemente a adaptarme, a ser y estar en cualquier circunstancia. He aprendido a escucharme y a reservarme para los momentos en los que estoy al 100% de mi energía, asegurándome de estar disponible con autenticidad y plenitud cuando es necesario”, aseguró.
Si pudiera tener una conversación con Alfonsina niña ella le diría: «Gracias, infinitas gracias por ser tan valiente. No conozco a otra bebé ni a otra niña con una valentía tan inmensa como la tuya. Gracias por enseñarme a vivir, por ser mi inspiración para transformar los sueños y las lágrimas en fuerza y esperanza. No tengo palabras para describir lo que me has enseñado y lo que sigues significando para mí”, confesó emotiva.
Alfonsina cree que la vida y la felicidad se componen de momentos y que los obstáculos son lecciones, no frenos. Los ve como pruebas para reafirmar nuestra pasión y dirección. Destaca la importancia de pedir ayuda cuando identificamos claramente nuestros problemas, ya que hacerlo es un acto de valentía. También resalta que aprender a estar en soledad es esencial para encontrar claridad y fortaleza.
“Mi sueño es convertirme en una activista humanitaria de impacto internacional, dejando como legado la idea de que todos podemos transformar nuestras experiencias, sean buenas o malas, en acciones para ayudar a los demás. Quiero ser recordada como alguien que inspiró a otros a creer en su capacidad de alcanzar sus metas, impulsada por la pasión y el compromiso personal”, expresó.
Una deportista de lujo
A los 20 años, comenzó su carrera como atleta paralímpica en la disciplina de adiestramiento ecuestre. Vivió en varios países de Europa, como España, Italia, Portugal, Luxemburgo y Holanda, adquiriendo experiencia y compitiendo en diversas pruebas internacionales. “Actualmente, trabajo para regresar a las Olimpiadas y sigo golpeando puertas, porque nunca hay que dejar de soñar ni de luchar por lo que nos mueve”, enfatizó.
“Los caballos han sido mis mejores amigos, los cuales me han acompañado sin exigirme nada más de lo que yo puedo dar. Son mis amigos más leales, mi pasión, mi amor, son mi calma, son mi paz, mi vida. Son mis maestros, mis guías, mis consejeros”, mencionó.
La Fundación Alfonsina Maldonado
Esta fundación se dedica a apoyar a niños y jóvenes quemados en Uruguay, así como a acompañar a menores en el Hospital Pereira Rosell. Alfonsina es actualmente embajadora de responsabilidad social de Paranair, esto implica que van a ir trabajando en conjunto con hospitales de Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay.
“Es una labor maravillosa y de gran impacto, que nos permite llevar esperanza y mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan. Estoy muy entusiasmada con lo que podemos lograr juntos en este camino”, comentó.
Además, fue recientemente reconocida en Uruguay como embajadora de Marca País por su trayectoria y compromiso que, según destacaron desde Uruguay XXI, reflejan los valores que el país promueve a nivel global.
Gaba Esquivel, diseñadora de Rue Mariscal, ha encontrado nuevos caminos para la moda desde Paraguay. Su mirada de la sostenibilidad en diálogo con lo artesanal implica la puesta en valor no solo de modos de hacer sino de vivir arraigados en el territorio. Exploramos esta propuesta que llevó al ao po’i más allá de las fronteras.
Por Jazmín Ruiz Díaz Figueredo Fotos Felipe Sitjar
A 167 km de Asunción, o unas 3 horas de viaje en auto, se encuentra el municipio de Yataity del Guairá. Apenas entrando a la ciudad, se lee un cartel que nos indica que hemos llegado a la cuna del ao po’i. Sus habitantes defienden con orgullo el título de ser el territorio donde nace el tejido fino como se traduciría el nombre de esta artesanía del guaraní desde inicios del siglo XIX; es decir, prácticamente desde su fundación misma, que se registra en 1851.
Del origen, como en el caso de muchas artesanías, no hay una fecha exacta; pero la versión oficial ubica los inicios de esta práctica entre 1814 y 1840, durante la dictadura del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia. En este periodo, el Supremo Dictador de la República impuso un cierre de fronteras con el objetivo de salvaguardar la independencia de Paraguay.
Esta decisión significó que la importación de productos se vio sumamente limitada, lo que impulsó la producción artesanal en todo el territorio y particularmente en la región del Guairá, donde las mujeres empezaron a hilvanar el algodón para poder confeccionar prendas. Es así que, hoy, al bordado de puntos tradicionales se conoce como ao po’i y al tejido que se elabora de cero en un telar horizontal se lo llama ao po’i auténtico.
Quien visite esta ciudad de bordadoras por primera vez sentirá que se transporta al 1900 debido a sus casas coloniales, calles tranquilas y árboles frondosos, donde incluso se pueden ver carretas circulando. Esta escenografía, a la vez, contrasta con la actitud de sus mujeres, “contemporáneas, con carácter”, según defiende Gaba Esquivel, quizás una de sus más recientes habitantes. La cuna del ao po’i se ha vuelto también el territorio escogido por la diseñadora argentina para vivir y desarrollar Rue Mariscal, catalogada por Vogue México como “la marca que demuestra que la moda sustentable es el nuevo lujo”.
Una trayectoria internacional
Gaba Esquivel nació en Corrientes, Argentina, vivió en Buenos Aires durante su adolescencia y luego se mudó a Paris para formarse en Studio Berçot, una de las escuelas de moda más prestigiosas del mundo, de donde salieron diseñadoras de la talla de Isabel Marant. A partir de allí, tuvo la oportunidad de hacer pasantías en casas de lujo como Guy Laroche, Chanel y Balmain, de donde aprendió el método que aplicó en Vasseur- Esquivel, marca que fundó con Thomas Vasseur y que le abrió las puertas del circuito de la moda en Nueva York, y que años más tarde replicó en Rue Mariscal.
“Es el método que usan los diseñadores ‘viejos’, que es dibujar, hacer el prototipo en una tela sin color (…) y después la aplicación del bordado, del color, elegir la gama de colores, tener referencias culturales, musicales y, todo eso, es una elaboración”, explica.
Pero así también, Rue Mariscal, como proyecto que emprendió en 2017, fue para ella la oportunidad de apostar por prácticas más amables que las que dominan el sistema de la moda tradicional, involucrándose en un proceso más colaborativo y de dignificación del trabajo de las artesanas:
“Se acostumbraba mucha tiranía en esa época, existía esta cosa del ego, y ahora creo que nos dimos cuenta que eso está mal… Antes, un diseñador, un estilista, no tenía el contacto directo con la gente con la que trabaja, sí con los que hacen moldes y los que hacen el primer prototipo, pero después no. Hoy, la manera en que yo trabajo, trabajan todos afuera, son mucho más accesibles. Hay una cosa de humanidad diferente, de romper las jerarquías”.
¿Cómo llega a Yataity? A través de una amiga en el extranjero que le habló de esta región del Guairá y le pidió que, aprovechando su visita al país, le comprara tejidos característicos de la región. Pero Esquivel, apenas pisó un pie allí, supo que había mucho, todo, por explorar: “Me dije, ¿cómo no vino antes alguien acá a bordar? Se vuelve loco un diseñador. ¿Cómo no usaron eso, entendés? Pero no como aplique, ¿cómo no usaron?, ¿cómo no empezaron? Y la verdad que fue un desafío”.
Pero un desafío que dio sus frutos. Además de ser quizás la primera marca en trabajar con artesanía paraguaya que se comercializó a través del sitio especializado en lujo Net-A-Porter, lo más destacable es el modo de hacer; ya que las artesanas mantienen su estilo de vida trabajando desde sus casas.
Hoy, si bien la marca está instalada en Yataity, colaboran con artesanas de un importante número de comunidades en la zona: Villarica, Ytu, Natalicio Talavera, Mauricio José Troche, Potrero Benítez, Caaguy Cupé, Ñumy, Félix Cardozo, Loma Barreto, Melgarejo y Paso Yobái. En las temporadas más altas, Rue Mariscal emplea hasta 600 artesanas. Sobre esto, resalta que “acá la gente trabaja divino. Pero siempre te tienen que querer. Sino, estás muerta… Y dedicarle ese tiempo también a eso, ¿no? De una forma respetuosa”.
Esto se traduce en los diseños de las prendas. Es notorio cómo los puntos tradicionales evolucionan y no solo como apliques, sino que la experimentación con las texturas del bordado hacen que el ao po’i cobre una nueva vida. La identidad de la técnica se mantiene intacta, pero, con la mediación del diseño, aparecen nuevas posibilidades. “Es toda la misma tela que, con el bordado, se transforma”, enfatiza Esquivel.
Volver a las raíces
“Mi mamá es paraguaya. Así que fui criada con las mismas costumbres, la misma comida”, expresa y acecha un tono de melancolía en la voz. La memoria de los sabores la lleva a rememorar una anécdota en particular sobre su conexión con Paraguay. En el 2017, cuando volvió al país después de muchos años, alquiló un auto para visitar Villarrica. Allí, sus anfitriones le prepararon arroz kesu. Grande fue su sorpresa cuando descubrió que ese plato, que ella identificaba, como el especial de su mamá, era una comida muy popular entre los paraguayos. “Si bien viví en varios lugares… Lo que te marca es la infancia”, enfatiza. Rue Mariscal es un regreso a sus orígenes, pero mirando al futuro.
En Asunción, las prendas se pueden adquirir en Heredity- Younique. Así también, temporalmente en el Espacio K, con motivo de la apertura de su exposición. Nos encontramos con Gaba en este último lugar. Allí, una dupla de madre e hija muy elegante llamaba a Esquivel de tanto en tanto mientras se probaban diferentes modelos e, incluso, intercambiaban el mismo. Una prueba del poder de la marca para llegar a diferentes generaciones.
La primera colección se lanzó en 2019. De eso han pasado seis años. ¿Cómo imagina Gaba el futuro de Rue Mariscal? En colectivo. “Como un movimiento, una manera de vivir”, expresa, una que refleja el lugar que habita “donde la pausa, el tiempo, el dinero son otra cosa”. Y sobre ese punto, agrega:
“Claro que es caro, es muy caro hacerlo. Para lograr que hagan un vestido tenés que tenerlo un mes trabajando. Y eso se paga. Nosotros pagamos el salario mínimo, que ojalá no se saque del país… Quizás no parece mucho, pero las artesanas tienen una economía mixta porque compran pocas cosas. Sus tierras les dan de comer. En ese sentido, son más ricas que alguien que vive en la ciudad… Mejor dicho, somos más ricos que alguien que vive en la ciudad. Yo, en mi jardín, tengo banana, mburucuya, guayaba, naranja, limón… Esa es la verdadera sostenibilidad”.
Antes de despedirnos, le pregunto a Gaba qué le diría a una diseñadora joven que quizás tenga ganas de involucrarse en el mundo artesanal, pero no sabe por dónde empezar. A lo que responde:
“Bueno, lo primero, si no sabés de dónde venís, es difícil saber a dónde vas. Y yo tengo formación europea, pero soy latinoamericana. Entonces, copiar a los europeos te deja re mal parada. Debés apuntar a encontrar algo que tenga el espíritu de donde nacés y, a la vez, que pueda ser contemporáneo, porque hoy la contemporaneidad, con el poder de las redes sociales, es mundial, ya no te pertenece. Vos tirás algo y ya pertenece al universo. Y me parece que ellos están en un lugar donde está todo por hacer… Somos países muy jóvenes, pero no por eso podemos dejar de recordar de dónde venimos. Paraguay es un país artesanal y hoy, la artesanía está de moda, es un lujo. Es el nuevo lujo”.
Air Europa continúa ampliando su red global de destinos con la incorporación de una de las ciudades con más encanto del planeta, y puente entre Europa y Oriente Próximo: Estambul. La aerolínea abrirá por primera vez ruta entre el hub estratégico del aeropuerto Madrid-Barajas y la urbe turca el próximo 12 de mayo, con lo que consolida su oferta alrededor del arco Mediterráneo.
Estambul es un nodo de gran valor, tanto para el turismo, por su riqueza cultural, como para los
negocios, dada su ubicación privilegiada y sus posibilidades de conectividad con Asia y África. Air Europa
comenzará operando cuatro frecuencias semanales y las aumentará progresivamente hasta alcanzar
una diaria desde el 7 de julio. Los vuelos desde Madrid despegarán a las 9:30, mientras que desde
Estambul lo harán a las 16:00, lo que garantiza la conexión con las rutas transoceánicas nocturnas desde
Madrid hacia los diferentes destinos de Air Europa en América.
La operativa se realizará a bordo del avión más emblemático de la compañía, el Boeing 787 Dreamliner.
La alta capacidad de este modelo, el más eficiente y avanzado de su categoría, permite habilitar una
oferta de más de 247.000 plazas este año con una ocupación estimada del 80%.
El Dreamliner representa un cambio total en la experiencia del cliente. Además de su rendimiento, que
favorece la reducción del consumo y las emisiones hasta en un 25%, está diseñado para proporcionar el
máximo confort y descanso al usuario. A ello contribuye el bajo impacto sonoro de sus motores, los
techos más elevados en la cabina, la amplia luz natural que permiten sus ventanillas (un 30% más
grandes de lo habitual) o su sistema de ventilación que facilita el descanso y reduce la fatiga. Además,
cuenta con un completo sistema de entretenimiento a bordo y una clase Business única, con asientos
totalmente reclinables y convertibles en camas de dos metros de largo.
Con esta ruta, Air Europa continúa adelante con su plan de expansión internacional, llegando a más
destinos y creciendo en su oferta de plazas. Para ello, la compañía seguirá sumando este año nuevos
aviones a su flota, incluyendo tres nuevos Boeing 787 Dreamliner y su primer Boeing 737 MAX. De esta forma, ampliará su capacidad al tiempo que sigue apostando por la flota más sostenible y ecológica del
mercado.
Fundada en 2009 con la visión de liderar el mercado biofarmacéutico, Bioethic Pharma S.A. celebró sus 15 años de trayectoria. Desde sus inicios, la empresa ha sido conocida por sus productos innovadores y una amplia variedad para tratamientos en oncología, psiquiatría, neurología, cardiología, reumatología, dermocosmética, entre otros. Hoy, Bioethic Pharma S.A. se consolida como un referente en innovación y un aliado en el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas.
Este aniversario no solo marcó un hito importante en su historia, sino que también reafirmó su compromiso de llevar esperanza y salud a más rincones del mundo. Bajo el lema “Tecnología para celebrar la vida”, la empresa destaca su filosofía de que la verdadera importancia de la tecnología radica en su capacidad para mejorar el bienestar de las personas.
La ocasión reunió a los principales directivos de la compañía, entre ellos Edgar Villalba, Zulma Alvarenga, Danilo Villano, Dionisio Sosa, María Inés Salsamendi y Diego Varela, junto a colaboradores e invitados especiales, quienes compartieron este momento significativo para la compañía, celebrando juntos los logros alcanzados y proyectando con entusiasmo los desafíos futuros.