La aerolínea apuesta por este modelo para impulsar su expansión y renovar su operación intercontinental, con foco en eficiencia, tecnología y confort.
Air Europa presentó este jueves en el marco de Fitur el pedido en firme acordado con Airbus para la incorporación de hasta 40 aeronaves A350-900 a su flota. El anuncio fue encabezado por el presidente de la compañía, Juan José Hidalgo, junto a Ville Arhippainen, responsable de Ventas para Europa Occidental del fabricante aeronáutico.
El acuerdo definitivo, firmado a finales de 2025, da continuidad al memorando de entendimiento rubricado previamente durante el Salón Aeronáutico de Dubái y se convierte en el eje central del plan de renovación de la flota de largo radio de la aerolínea. La operación marca, además, un paso estratégico para acompañar la futura expansión de Air Europa con un modelo que combina tecnología de última generación y altos estándares de confort.
El A350-900 permitirá reforzar la propuesta de servicio a bordo, especialmente en las rutas con Latinoamérica, uno de los pilares históricos y diferenciales de la compañía. Su versatilidad para el transporte de pasajeros y carga aérea, junto con su destacado rendimiento operativo, lo posicionan como una pieza clave para sostener los niveles de calidad que caracterizan a la aerolínea.
Diseñado para cubrir distancias de hasta 9.700 millas náuticas —equivalentes a unos 18.000 kilómetros— sin escalas, el Airbus A350 incorpora un diseño aerodinámico avanzado y tecnologías de nueva generación que optimizan la eficiencia y mejoran la experiencia de vuelo. Equipado con motores Rolls-Royce de última generación y materiales más ligeros, el modelo logra reducir en torno a un 25 % el consumo de combustible, los costes operativos y las emisiones de CO₂.
En línea con los compromisos medioambientales del sector, el A350 puede operar con hasta un 50 % de combustible de aviación sostenible (SAF), reforzando la estrategia de sostenibilidad de Air Europa y su apuesta por una aviación más eficiente y responsable.
Con un verano paraguayo que se siente cada vez más extremo —temperaturas altas, humedad pesada y una radiación UV que exige ser tomada en serio— conversamos con la Dra. Olivia Tomassi Bogarín, médico cirujano especializada en estética y smart aging, acerca de cómo cuidar la piel en esta temporada y qué tratamientos eligen hoy quienes buscan verse frescos, pero no transformados. Su enfoque combina ciencia, naturalidad y bienestar integral, siempre con esa calidez cercana que la caracteriza.
Para la Dra. Olivia, nuestro intenso clima redefine por completo el cuidado de la piel. “En esta época vemos tres desafíos claros: deshidratación por el calor extremo, manchas por la exposición acumulada al sol e imperfecciones por el sudor y el exceso de sebo”, explica. La piel se vuelve más reactiva y necesita cuidados más inteligentes que abundantes.
Su recomendación para el verano parte de un concepto simple: liviano no es sinónimo de menos eficaz. De hecho, sugiere reducir la cantidad de capas y apostar a fórmulas que funcionen mejor en ambientes húmedos y calurosos. Los limpiadores deben ser suaves, capaces de regular la oleosidad sin irritar; la hidratación, más ligera, en formato gel o emulsiones; y los antioxidantes, fundamentales. La vitamina C, la niacinamida o el ácido ferúlico son protagonistas de la mañana, siempre acompañados del paso más importante de todos: el protector solar. Ahí no hay negociación: reaplicar cada tres horas como mínimo y, cada dos, si estamos expuestos directamente al sol.
Protección solar: un paso innegociable
Entre los errores más comunes que encuentra esta temporada, la doctora menciona uno que se repite año tras año: subestimar el daño solar. Muchas personas siguen usando FPS insuficientes o no reaplican; otras creen que una piel grasa no necesita hidratación, o se exponen después de usar productos fotosensibilizantes. También es habitual limpiar de más, pensando que así se combate la oleosidad, cuando en realidad eso solo daña la barrera cutánea. Y, por supuesto, persiste la vieja idea de que broncearse es saludable, un mito completamente descartado por la ciencia.
A la hora de elegir un protector solar, la doctora insiste en algo básico para nuestro clima: FPS 50+, amplio espectro y, si se puede, protección frente a luz visible y radiación infrarroja. La textura depende de cada piel y de la comodidad de cada paciente. Las mixtas o grasas suelen preferir fluidos o geles; las secas y maduras se sienten mejor con cremas; las sensibles funcionan bien con fórmulas minerales o híbridas. Lo importante es que no sea comedogénico y que acompañe el estilo de vida de cada uno.
Sobre la rutina ideal de verano, la doctora Olivia resume su enfoque en tres pilares: antioxidantes por la mañana, hidratación profunda y un buen after-sun con ingredientes calmantes para reparar. El resto lo completan hábitos sencillos pero determinantes: tomar suficiente agua, priorizar frutas y verduras ricas en antioxidantes, dormir bien y evitar excesos que inflaman, como el alcohol y el tabaco.
Tratamientos que realzan la piel
Cuando hablamos de tratamientos, la tendencia general es clara: naturalidad. Las mujeres buscan mantener el glow sin downtime, con procedimientos que aporten frescura y luminosidad sin cambios drásticos. La biorrevitalización con aminoácidos, los skinboosters, las limpiezas profundas combinadas con hidratación médica, Ultraformer III y la mesoterapia capilar son algunos de los más solicitados. La toxina botulínica también se mantiene firme, pero aplicada de manera estratégica, buscando suavidad y no rigidez. “Es el momento del glow natural”, afirma.
En los hombres, el interés es notable y sostenido. Ellos suelen elegir tratamientos funcionales que no delaten intervención: reducción localizada de grasa, tecnologías como CM, Slim o Ultraformer III, perfilado facial muy sutil, biorrevitalización para uniformar textura, limpiezas profundas y terapias capilares como el casco Seskavel. El bótox también gana espacio en el público masculino, especialmente en versiones preventivas.
En cuanto a lo que conviene evitar en verano, la doctora enfatiza: peelings medios o profundos, láseres ablativos y retinoides fuertes sin control. Pero lejos de ser una temporada prohibida para la estética, sí hay muchos tratamientos seguros: toxina botulínica, skinboosters, radiofrecuencia, láser de depilación, biorrevitalización, campos electromagnéticos, limpiezas y protocolos calmantes. Incluso existen tratamientos express, perfectos antes de viajes o eventos, como el LIV Glow Express —una combinación de hidratación, antioxidantes y luz LED— Jalupro en sus distintas versiones, bioestimuladores o mini zonas de Ultraformer.
Más allá del listado de procedimientos, lo que atraviesa todo el enfoque de la doctora es una idea que sostiene con convicción: “El secreto es trabajar la calidad de la piel antes que el volumen”.
Su mensaje final sintetiza su filosofía de constancia, protección y coherencia. No se trata de hacer mucho, sino de hacer lo correcto y sostenerlo.
Figura clave en el mundo de la asesoría de imagen en Paraguay, Myriam Raphael supo construir una carrera que combina elegancia y profesionalismo, con un marcado paso en la televisión, integrando su visión de la moda y el poder transformador de la buena imagen. Detrás de su trayectoria hay una historia de observación, sensibilidad y constancia.
Desde muy joven, supo que su conexión con la estética iba más allá de lo superficial. Su madre fue su primera fuente de inspiración: una mujer con gusto exquisito y presencia impecable, que le enseñó sin palabras el valor de los detalles.
Esa intuición fue madurando hasta convertirse en profesión. Su primera experiencia práctica llegó de forma espontánea, asesorando a una amiga, Larissa Krish, lo que le permitió experimentar y confirmar que había encontrado su vocación. Así comenzó a construir un camino propio en un ámbito todavía poco explorado en Paraguay: la asesoría de imagen profesional.
Su salto a la televisión fue decisivo. En un medio donde la apariencia era parte del mensaje, Myriam introdujo una mirada nueva, coherente y estratégica. La confianza de periodistas como Óscar Acosta, Luis Barreiro y Arturo Rubín fue clave para demostrar que el estilo también comunica credibilidad. Uno de sus mayores reconocimientos llegó de la mano de Aldo Zucolillo, quien la elogió comentando que ella cambió la imagen de la televisión paraguaya.
EL CUIDADO DE LA IMAGEN
A lo largo del tiempo, Myriam entendió que su trabajo trasciende lo estético. Su objetivo no es transformar a las personas, sino ayudarlas a encontrarse. Para ella, la verdadera seguridad nace del proceso de acompañamiento, de la escucha y del respeto por la identidad de cada cliente. “La asesoría de imagen implica empatía, sensibilidad y comprensión. No se trata de imponer, sino de guiar con humildad”, sostiene.
Esa misma coherencia se refleja en su estilo personal, que ha evolucionado junto a ella. Siempre evitó los excesos y los logotipos visibles, apostando por prendas con caída, materiales nobles y cortes impecables. Hoy, su estilo se adapta a los cambios de su cuerpo y su momento vital, manteniendo intacto su sello: la elegancia disruptiva.
La etiqueta y el protocolo forman parte natural de su filosofía, aunque no los vive como rigidez, sino como un reflejo de educación y empatía. Para Myriam, tener buen gusto no consiste solo en vestirse bien, sino también en saber comportarse. “La etiqueta es respeto. No se trata de reglas, sino de cómo tratás a la gente”, afirma.
Con el paso del tiempo, Myriam se consolidó como referente de imagen, tanto para figuras públicas como para marcas y medios. Además de su trabajo como asesora, colabora con Level en la sección de Key Items, donde comparte su mirada sobre tendencias internacionales. “Más que educar, mi objetivo es mostrar lo que se usa, lo que viene y cómo adaptarlo. Es una forma de curar la información y mantenernos conectados con el mundo”, explica.
Su filosofía, en esencia, es una declaración de autenticidad. Para Myriam Raphael, la imagen no es vanidad, sino coherencia: una expresión visible de la actitud, la educación y la personalidad. Y eso, precisamente, es lo que la convierte en una embajadora de la asesoría de imagen.
En un mundo donde la imagen suele dictarse por tendencias y estándares pasajeros, hablar de autenticidad puede parecer un acto de rebeldía. Para Marie Carol, en cambio, es simplemente volver al origen: reconocer que la verdadera belleza nace desde adentro. Con esa premisa surge la campaña Belleza Auténtica, una propuesta que invita a reconectar con la energía, la esencia y la expresión más genuina de cada persona.
Para Patricia González, directora ejecutiva de Marie Carol, la belleza auténtica es la que existe dentro de cada individuo, más allá de modas, géneros o condicionantes externos. Esa filosofía guía la campaña y se refleja en cada servicio, en cada gesto y en cada detalle del salón. No se trata de seguir lo que está de moda, sino de realzar aquello que hace única a cada persona.
La transformación empieza adentro
La transformación no comienza con un corte o un color. “La transformación es interna”, explica Patricia. En un contexto saturado por redes sociales y estilos repetidos, Marie Carol propone una belleza que conecta con lo natural, con lo propio y que no depende de la aprobación externa.
A diferencia de producciones anteriores centradas en el resultado estético, esta campaña pone el foco en el concepto de la mujer Marie Carol: mujeres que entienden la belleza como una forma de fuerza, empoderamiento y personalidad. Las embajadoras elegidas representan diversidad, autenticidad y autosuficiencia, demostrando que la verdadera belleza tiene infinitas formas.
Una experiencia que se vive
La esencia de Belleza Auténtica se refleja también en la filosofía cotidiana del salón. Patricia explica que la experiencia Marie Carol comienza incluso antes de cruzar la puerta: desde el primer contacto, la atención busca escuchar y acompañar, logrando un equilibrio entre lo que la persona desea y lo que se adapta a su vida diaria.
La calidad premium del servicio se percibe en cada detalle, desde la conversación con el profesional hasta el ambiente cuidadosamente diseñado del salón. Las imágenes de la campaña transmiten cercanía y verdad: no buscan perfección ni poses forzadas, sino mostrar mujeres reales, invitando a reconectar con la propia esencia.
Belleza Auténtica es, en definitiva, un manifiesto que recuerda que la verdadera belleza no se impone: se descubre. Celebra la identidad, la fuerza y la energía de cada mujer, reafirmando la filosofía de Marie Carol: lo más valioso es aquello que no se puede copiar, y esa es la belleza que realmente permanece.
“El lujo puede ser esta charla, por ejemplo. Es todo eso que genera ilusión”, dijo Marcela García en un momento de la conversación.
En la acogedora biblioteca de Factoría Hotel, en Asunción, y con dos tazas de café, la entrevista se transformó en una charla magistral: un recorrido por una visión sostenida por la solidez teórica de la experta y sus años de experiencia trabajando con firmas internacionales.
Fundadora y directora de la agencia de comunicación que lleva su nombre, visitó Paraguay para una presentación regional de uno de sus clientes, una de las marcas más relevantes del segmento de lujo a nivel global. Con base en Argentina y Chile, su equipo opera para firmas de alto perfil en toda la región. Más allá de su dominio técnico, Marce lleva más de 25 años observando de cerca cómo cambian las dinámicas del mercado, las tendencias y los deseos del consumidor.
EL INICIO DE SU CARRERA: Un acto de rebeldía
Su historia profesional empezó temprano. Al terminar el colegio, planeaba tomarse un año sabático para estudiar idiomas. Sus padres, sin embargo, fueron firmes: primero debía culminar una carrera universitaria. Fiel a su espíritu, redobló la apuesta:
“Entonces dije: bueno, en vez de un título les voy a traer dos”, recordó.
Así llegó a Relaciones Públicas y Humanas, una carrera que le permitía obtener doble titulación. Lo que comenzó como un desafío terminó siendo el inicio de una vocación. Su carrera dependía de la Facultad de Ciencias Económicas.
“Tenía materias de economía, de contabilidad. Tomé una conciencia de negocio muy distinta de la que se tiene cuando estudiás solo desde lo social”, relató.
Mientras estudiaba, emprendió una fábrica de accesorios.
“Empecé a hacer algo que me encantaba, que era diseñar”, recuerda. No era una marca más:
“Mis productos eran de alta gama: handmade, de calidad, diseño elevado y una historia detrás”.
Sus piezas aparecían en televisión, en desfiles, en boutiques de referencia, incluso en looks de figuras como Susana Giménez.
“Me inspiraba en las colecciones de Valentino e Yves Saint Laurent y, a partir de esas referencias, desarrollaba mis piezas”, cuenta.
Sin saberlo, ya estaba entrenando la mirada en los códigos del lujo: calidad, coherencia estética y deseo.
EL SIGUIENTE PASO
Después de su fábrica, la transición fue natural:
“Decidí dedicarme de lleno a mi profesión y fundé la agencia”.
De manera casi orgánica, su nombre empezó a circular en el segmento más alto del mercado, un universo donde conviven la precisión, la estética y la excelencia.
“El primer enfoque de la agencia fue el de apoyar a los departamentos de marketing con herramientas”, dijo.
“Siempre tuve la mirada puesta en el resultado. Creo que las compañías nos buscaron porque encontraron un valor diferencial: un entendimiento del mercado y un enfoque de retorno al negocio”.
Hoy su agencia cuenta con un equipo sólido en organización de eventos con guidelines internacionales —desde la medida de la mesa hasta el material—, convocatorias de prensa, seguimiento de noticias y una unidad dedicada a trabajar con influencers.
25 AÑOS VIENDO EVOLUCIONAR LA COMUNICACIÓN
“Dos décadas atrás esperábamos las tendencias. Nos mandaban los negativos de los desfiles en carpetas con anillos. Después llegaron los CDs, los pendrives… hoy son links que descargamos en segundos”.
Lo mismo ocurría con el acceso a la moda:
“Antes tenía que esperar que llegaran las revistas para ver un desfile de Chanel o Valentino. En la actualidad, todos podemos verlos en el minuto en que suceden”.
Esa perspectiva le permitió entender cómo se ordena la industria:
“Todas las tendencias nacen de la parte superior de la pirámide. Cuando llegan a la base, las marcas de arriba ya están creando otras nuevas”.
LUXURYTELLING: El idioma propio del segmento
En 2017 creó el seminario Luxe Up! en la Universidad de Palermo, donde se desempeñaba como docente de Diseño y Comunicación.
“Hablábamos de la tradición y la vanguardia, y de cómo comunicar ese universo”, nos contó.
Convocaron a referentes como Michael Avedon, nieto de Richard Avedon.
“Dio una masterclass de cómo su abuelo cambió la manera de comunicar la moda y el arte. También invitamos al director creativo de Shanghai Tang, para mostrar cómo una marca puede llevar la tradición a un lenguaje global”, recordó.
A partir de esa experiencia nació Luxurytelling, el formato con el que celebra el 25° aniversario de su agencia.
“En la era del storytelling, nosotros hablamos de luxurytelling, que tiene otros códigos, otra lógica y otro tipo de relato”, explicó.
También habló de la diferencia entre una marca premium y una de lujo:
“Para que una marca o un producto se convierta en clásico, tiene que tener por lo menos una década en el top ten. Para llegar ahí, tenés que haber contado una buena historia, sostenerla en el tiempo y acompañarla con el producto, el mensaje, la coherencia y la transparencia”.
Mientras que en el segmento premium la ecuación está centrada en la relación calidad-precio, en el lujo manda la emoción:
“La ilusión del producto tiene muchísimo más peso que su valor monetario. Mucha gente ahorra años para comprarse una cartera Chanel o una Birkin. No importa cuánto cueste, importa llegar a ese objeto de deseo”.
Por eso concluye:
“Ninguna compra de lujo es completamente racional, las marcas están para hacer feliz a la gente”.
SU AMOR POR LA ARTESANÍA LATINOAMERICANA
Marcela impulsa además un proyecto de artesanía latinoamericana aplicada a la moda.
“Siempre estuve cerca del handcraft. De chica me llevaban al campo, mis tías abuelas me enseñaban a tejer, a hacer manualidades. Siempre valoré el tiempo que lleva hacer algo a mano”.
Sus viajes por la región la impulsaron a imaginar combinaciones inesperadas:
“Empecé a entrelazar piezas: una bolsa pilwa típica de Chile con flores de ñandutí; canastas de acá con forro de aguayo boliviano”.
La idea es elevar la artesanía latinoamericana al lugar que merece, donde la identidad se convierte en belleza; la tradición, en un gesto de sofisticación contemporánea y el intercambio, en comercio justo.
“El lujo no nos queda lejos. Lo tenemos mucho más a la mano de lo que pensamos. Creo que hay que poner en valor la artesanía de nuestros pueblos: al final del día, si observamos con atención, nos demuestra que estamos todos entrelazados, no somos tan distintos unos de otros”.
Cuando le preguntamos qué es finalmente el lujo, no dudó:
“Todo aquello que te genere ilusión. Todo lo que te haga feliz. Hay lujos que se pagan y otros que no; por eso digo que el lujo no tiene precio. Es tal la ilusión que te genera que lo que das a cambio deja de ser relevante; lo que realmente importa es lo que te retribuye a nivel emocional. Puede ser una pieza icónica, una artesanía, una experiencia o un momento de disfrute”.