Law Roach: el arquitecto de la imagen que transformó el estilismo en narrativa

Law Roach: el arquitecto de la imagen que transformó el estilismo en narrativa

Para Law Roach, el estilo no es solo estética, es intención. Y cuando esa intención es clara, puede convertirse en lenguaje. Más que un estilista, Law Roach es —como él mismo se define— un arquitecto de imagen, alguien que no solo viste para impactar, sino que construye identidades.

Por Kate Reichardt Roig

Su historia comienza lejos de los circuitos tradicionales de la moda. Nacido en el Southside de Chicago, Law Roach no siguió el camino clásico de pasantías o asistencias editoriales. Su entrada fue intuitiva y autodidacta: comenzó como vintage broker, buscando, coleccionando y entendiendo piezas del pasado. Ese entrenamiento —aprender a leer la historia de una prenda— se convertiría en la base de todo su trabajo.

Con el tiempo, esa sensibilidad lo llevó a Nueva York, donde abrió su boutique Deliciously Vintage Harlem. Allí, empezó a construir su mirada con una forma de entender la moda no desde la tendencia, sino desde la curaduría. Y fue precisamente esto lo que definió su carrera.

A diferencia de muchos estilistas, Roach creó su propio ecosistema. Construyó relaciones directas con marcas y clientes, formando una red que hoy incluye a algunas de las figuras más influyentes de la cultura contemporánea: Zendaya, Kerry Washington, Hunter Schafer, Lewis Hamilton, entre otros. Pero es con la primera donde su visión alcanza una dimensión única.

SU CONSAGRACIÓN EN LA INDUSTRIA

El dúo de Zendaya y Law Roach no solo generó looks memorables, sino que redefinió el rol del estilismo en la cultura pop y el mundo del entretenimiento. En los press tours de películas como Dune o Challengers, cada aparición se convierte en una declaración llena de narrativa. Cada silueta, textura y referencia de las prendas de la actriz dialoga con el universo del proyecto. El vestuario deja de ser acompañamiento y se transforma en extensión del personaje.

Parte de ese impacto reside en una de las mayores fortalezas de Law Roach: su dominio de los fashion archives. El estilista tiene una habilidad excepcional para encontrar piezas vintage —de casas históricas y momentos específicos de la moda— y recontextualizarlas en el presente. Es elegir el look correcto en el momento exacto.

Pero más allá del espectáculo, existe la autenticidad. Las personalidades que viste no parecen disfrazadas; parecen más ellas mismas que nunca. Como ha señalado en diversas entrevistas, su trabajo consiste en ayudar a sus clientes a verse con claridad, a proyectar una versión elevada pero honesta de sí mismos. Esa es la diferencia entre un look viral y un momento icónico.

MÁS ALLÁ DEL ESTILISMO

Su influencia no tardó en ser reconocida por la industria. En 2021, fue nombrado el estilista más poderoso del año y, poco después, recibió el primer premio al estilista otorgado por el Council of Fashion Designers of America (CFDA), marcando un precedente en un sector históricamente invisible. A esto se suma su rol como director creativo en colaboraciones como Tommy x Zendaya, donde llevó su visión más allá del styling hacia el diseño.

También expandió su presencia cultural como jurado en Legendary, el reality de voguing —una danza moderna inspirada en las poses de modelos de la revista Vogue— de HBO Max, conectando la moda con otras expresiones de identidad y performance.

Hoy, Law Roach no solo define cómo se ven las celebridades, sino cómo se construye relevancia visual en una era saturada de imágenes. Entiende que el verdadero impacto no está en la acumulación, sino en la elección. Precisamente esa claridad es la que define su firma.

“El dúo de Zendaya y Law Roach redefinió el rol del estilismo en la cultura pop y el mundo del entretenimiento. En los press tours de películas como Dune o Challengers, cada aparición se convierte en una declaración llena de narrativa”.

Henk Bleeker: Menonitas, al sur de Durango

Henk Bleeker: Menonitas, al sur de Durango

Cabello rubio sobre ropa oscura. Coches reemplazados por caballos y carruajes. Los menonitas en Paraguay se aferraron a las tradiciones vigentes cuando se asentaron en Paraguay hace cien años, poco después de la devastadora Primera Guerra Mundial. El fotógrafo neerlandés Henk Bleeker buscó vestigios de la historia frisia en los trópicos.

Por Laura Biagioni
Retrato del artista: Yaiza Gaona

Los menonitas suelen vivir en colonias aisladas, separados del resto de la población. El fotógrafo Henk Bleeker visitó dos colonias: Nuevo Durango, ubicada en Curuguaty, y la Colonia Madelón, ubicada aproximadamente a 250 kilómetros de la ciudad de Filadelfia, en el Chaco Paraguayo.

Los colonos descienden de comunidades menonitas establecidas en Durango, México, y sus creencias derivan de la filosofía de Menno Simons, nacido en Witmarsum, Países Bajos, alrededor de 1496, un sacerdote católico frisón conocido como un destacado reformador anabaptista.

Un vistazo al mundo cerrado de los menonitas en Paraguay

Aunque los menonitas —al igual que sus correligionarios, los amish en Estados Unidos— son conocidos por ser conservadores y cerrados, Henk Bleeker se familiarizó con la comunidad. Allí, fotografió un mundo que parece inalterado desde hace siglos. Esto dio lugar a una exposición de una veintena de fotografías que muestran un retrato de un mundo idílico donde naturaleza, fe y tradiciones se entrelazan.

No es sorprendente que su herencia frisona le haya abierto puertas. Aunque los menonitas viven y trabajan en todo el mundo, sus raíces se encuentran en la ciudad frisia de Witmarsum, Países Bajos.

“Además, ayuda poder llegar muy lejos con un poco de frisón y alemán. Así, el hielo se rompe rápidamente, porque les hablás en su propio idioma”, afirma Henk.

Dualismo

Henk Bleeker se interesa por las subculturas que están desapareciendo lentamente y piden ser capturadas. Este reportaje completa este acervo.

Aunque se aferra a sus propias normas y valores, la cultura menonita se encuentra bajo presión con una colonia estrictamente cerrada. El mundo que el fotógrafo encontró parece seguir siendo el mismo que cuando se establecieron en Paraguay hace 100 años. Casi como un plató de cine, con miradas furtivas: curiosas, pero también con un poco de sospecha. Se sintió como retroceder en el tiempo.

A pesar de esta aparente inmutabilidad, las grietas en el tejido menonita son visibles para ojos atentos como los de Bleeker. En estas colonias, la juventud enfrenta dilemas ineludibles. Algunos jóvenes optan por la vida moderna, otros emigran a Canadá o Estados Unidos, donde comunidades menonitas más progresistas ofrecen alternativas al aislamiento radical.

Bleeker capturó esta tensión en retratos sutiles. “No es solo nostalgia”, explica el fotógrafo, “es un testimonio de resiliencia. Sus valores pacifistas, su rechazo al consumismo, siguen vigentes en un mundo caótico. Pero ¿cuánto resistirán a las redes sociales y la globalización?”.

Las fotos de Bleeker no solo muestran belleza estética, sino que invitan a la reflexión. “Es como ver mi historia en espejos distorsionados por el trópico. Cabello rubio, ojos claros, pero bajo un sol implacable. Un recordatorio de que las tradiciones viajan más lejos de lo que imaginamos”.

La muestra cierra con una promesa. Las fotos no se quedarán en Asunción. Bleeker planea llevarlas a Países Bajos, a galerías en Leeuwarden y Witmarsum. Así, el Chaco paraguayo dialogará con Frisia, uniendo siglos y continentes en un clic eterno.

St. Moritz: Donde el invierno dicta la experiencia

St. Moritz: Donde el invierno dicta la experiencia

Entre nieve impecable, eventos exclusivos y una escena social tan activa como selecta, Saint Moritz vuelve a ocupar su lugar como uno de los destinos más deseados de Europa. Un viaje pensado para quienes buscan algo más que esquiar: vivir el invierno al máximo.

Hay destinos que marcan tendencia y otros que permanecen inalterables. St. Moritz engloba los dos: conserva su vigencia y es, a la vez, un clásico indiscutido. Ubicado en el sofisticado valle de Engadina, este rincón de Suiza lleva décadas siendo punto de encuentro de una cierta élite internacional que regresa, temporada tras temporada.

El invierno es el momento en el que todo sucede. De diciembre a marzo, el lago congelado deja de ser paisaje para convertirse en protagonista. Ahí tiene lugar el White Turf, una de esas escenas que parecen sacadas de otra época: caballos corriendo sobre hielo, invitados vestidos impecablemente y una energía que mezcla deporte, tradición y vida social.

En esa misma línea, The ICE St. Moritz suma un toque contemporáneo. Autos clásicos perfectamente conservados —algunos únicos en el mundo— se exhiben sobre el lago congelado. Es uno de esos eventos donde no hace falta ser fanático de los autos para disfrutarlo; el contexto lo eleva todo.

Más allá del calendario, St. Moritz tiene su propio ritmo. Esquiar en Corviglia es parte de la rutina, sí, pero también lo es parar a almorzar en la punta de la montaña o alargar el día con un après-ski que empieza tranquilo y termina siendo la actividad de la noche. Lugares como Paradiso Mountain Club marcan ese momento: buena música, vistas abiertas y copas que van y vienen sin demasiada estructura.

También está ese lado más experiencial que distingue al destino. Durante el invierno, aparecen propuestas gastronómicas sobre el lago congelado: espacios efímeros, bien montados, donde se puede cenar literalmente sobre el hielo. No es solo la comida —que suele estar a la altura— sino el contexto, lo que lo vuelve especial.

Para una noche más formal, Da Vittorio St. Moritz es una apuesta segura: cocina italiana trabajada al detalle, servicio impecable y ese tipo de ambiente donde todo fluye. En otra clave, Chesa Veglia combina historia, arquitectura alpina y una carta más clásica, perfecta para una cena larga.

La adrenalina también tiene su lugar. La pista del St. Moritz-Celerina Olympic Bobrun —la más antigua del mundo en su tipo— ofrece una experiencia distinta, más intensa, que suma contraste a días que suelen moverse entre lo deportivo y lo social.

Lujo, sin concesiones

Y después está todo lo que pasa alrededor. St. Moritz funciona casi como una vidriera para las grandes casas de lujo. Marcas como Louis Vuitton, Gucci o Moncler activan durante la temporada con propuestas que van desde pop-ups hasta experiencias privadas. Nada es masivo, y ahí está parte del atractivo.

El recorrido por Via Serlas acompaña esa lógica. Más que una calle comercial, es un paseo donde las marcas se integran al paisaje del destino de forma bastante natural.

En verano, el ritmo cambia. El blanco se transforma en verde, los días se alargan y aparecen otras actividades: caminatas, lago, golf. Es otra versión de St. Moritz, menos expuesta, pero igual de interesante para quienes ya conocen su faceta invernal.

Y si hay algo que termina de definir la experiencia, es dónde uno decide quedarse. Hoteles como Badrutt’s Palace Hotel o Kulm Hotel St. Moritz no significan solo alojamiento: forman parte del imaginario del destino. Desayunos largos con vista al lago, livings que invitan a quedarse más de la cuenta y un nivel de servicio que hace que todo fluya sin esfuerzo. Incluso los detalles más simples —volver después de esquiar, sacarse las botas, pedir algo caliente— tienen otro ritmo.

Lo que define a St. Moritz no es solo lo que ofrece, sino cómo se vive. No hay necesidad de exagerar nada: el entorno, la gente y los planes hacen su parte. Y eso es lo que hace que siempre funcione como uno de los destinos más tops del invierno europeo.

Derma Boutique en Paseo La Peregrina

Derma Boutique en Paseo La Peregrina

Derma Boutique propone un cuidado integral que une skincare, haircare e intimcare bajo una misma filosofía: entender la belleza y el bienestar como un todo conectado. Desde una piel sana, luminosa y protegida, hasta un cabello fuerte, brillante y lleno de vida, sumando el equilibrio y confort del cuidado íntimo, cada rutina responde a una mirada consciente, elegante y global. Tres dimensiones, un solo concepto: potenciar tu bienestar desde adentro hacia afuera.

Con casi una década de trayectoria, Derma Boutique se posiciona como un referente en dermocosmética y da un paso más en su evolución con la apertura de su nuevo espacio en Paseo La Peregrina, consolidando una forma más consciente y experiencial de entender el cuidado de la piel.

Allí, la disposición del local invita a recorrer sin prisa, a descubrir texturas, fórmulas y sensaciones, convirtiendo cada visita en un momento dedicado al bienestar personal.

Todo comienza con una charla genuina para entender las necesidades de cada persona; a partir de ahí, se diseña un recorrido a medida, asegurando que cada cliente encuentre exactamente lo que su piel busca. Cada recomendación parte de un análisis individual, logrando que cada visita sea efectiva, con soluciones específicas y respaldadas por la ciencia.

La atención es el punto clave. Un equipo altamente capacitado entiende que no existen rutinas universales. El diferencial de la boutique radica en su capacidad de escucha. El asesoramiento no termina en la recomendación, sino que abarca un seguimiento integral: desde cómo combinar los productos hasta cómo ajustar la rutina con el paso del tiempo.

El objetivo final es que el cliente se lleve mucho más que un producto: que se lleve claridad y confianza. Al entender el porqué de cada paso, el cuidado personal deja de ser una tarea compleja para transformarse en un ritual simple, disfrutable y plenamente integrado al estilo de vida de cada persona.

Sinergia multibrand

Las marcas conviven dentro de un ecosistema cuidadosamente curado, donde más que competir, se potencian entre sí: cada una dialoga con su público y aporta valor desde su propio diferencial.

Algunas son exclusivas de Derma Boutique, como Sesderma —referente en innovación Nanotech, una tecnología de encapsulación en liposomas que permite que los activos lleguen a las capas donde realmente actúan—; Sensilis, enfocada en pieles sensibles con fórmulas que equilibran eficacia y sensorialidad; y SVR, marca francesa reconocida por la alta concentración de activos dermatológicos y resultados visibles.

También, la gama domiciliaria de mesoestetic® —marca líder en despigmentación a nivel global— y MartiDerm, referente español en dermocosmética de alta calidad, no solo elevan la propuesta, sino que refuerzan el compromiso de ofrecer lo mejor de la dermocosmética mundial con respaldo científico real, resultados comprobados y un posicionamiento sólido.

Firmas como Labo, Cumlaude, La Roche-Posay, Medicube, Bella Aurora, entre otras, completan la propuesta con una selección exclusiva. Todo lo que tu piel necesita, en un solo lugar.

En paralelo, su universo digital extiende esta experiencia más allá del espacio físico. El e-commerce y el servicio de delivery no funcionan solo como canales de compra, sino como una continuidad del vínculo: cercano y pensado para integrarse a la vida cotidiana.

“El asesoramiento no termina en la recomendación, sino que abarca un seguimiento integral: desde cómo combinar los productos hasta cómo ajustar la rutina con el paso del tiempo”.

Algunos recomendados

Sensilis / @sensilis_py

  • Upgrade AR: tratamiento intensivo que calma y reduce rojeces.
  • D-Pigment Serum ATX B3: ideal para unificar el tono y tratar manchas.
  • Origin Pro Eyes: aliado para revitalizar la mirada y suavizar signos de fatiga.

Mesoestetic / @mesoestetic.paraguay

  • AOX Ferulic: potente antioxidante que protege y revitaliza la piel.
  • HA Densimatrix: hidratación profunda que rellena y suaviza al instante.
  • Proteoglycans Ampoules: luminosidad y firmeza para un efecto “buena cara” inmediato.

Sesderma / @sesdermapy

  • Hidraven Crema Espumosa: limpieza suave y efectiva.
  • C-Vit 5 Liposomal Serum: antioxidante que ilumina y revitaliza.
  • Exoses The Elixir Serum: ideal para regenerar y potenciar la juventud cutánea.

SVR / @svr_paraguay

  • Huile Lavante: limpieza suave que respeta la piel.
  • Spirial Crema Antitranspirante: eficaz y confortable para el uso diario.
  • Sun Secure Blur: protector solar con efecto perfeccionador que alisa y unifica al instante.

Derma Boutique
📍 En Asunción: Paseo La Peregrina, delSol, Clínica Dermalaser, Clínica IMA y Younique
📍 En Encarnación: Costanera Shopping
📱 @dermaboutiquepy

Fundación NAHO: Pequeños pasos, grandes transformaciones

Fundación NAHO: Pequeños pasos, grandes transformaciones

En Paraguay, una de cada cuatro mujeres tiene su primer hijo antes de los 18 años. Muchas abandonan el colegio, quedan sin ingresos y sin red de contención. La Fundación NAHO trabaja con ellas: acompaña a madres adolescentes para que terminen sus estudios, accedan a atención psicológica y nutricional, y puedan construir un proyecto de vida propio. Cuando una madre sale adelante, el impacto llega también a sus hijos.

“Una chica llega a NAHO muchas veces sin saber cómo seguir. Cargó sola con el embarazo, tuvo que dejar el colegio, y el entorno familiar no siempre la sostiene. Lo primero que hacemos es estar. No juzgar, no apurar. Simplemente estar”, dice Rebeca Mendoza, directora ejecutiva.

Y agrega: “Muchas vienen con la idea de que ya no pueden estudiar, de que eso se terminó para ellas. Parte del trabajo es desarmar esa creencia. Cuando una chica termina el colegio con su hijo en brazos, algo cambia en cómo se ve a sí misma”. Ese es el punto de partida del trabajo de la Fundación NAHO.

La historia de Yasmin

Tenía 16 años cuando quedó embarazada y tuvo que dejar el colegio. Vivía en la zona de Cateura, en condiciones muy precarias. Llegó a NAHO sin saber muy bien qué iba a pasar.

Retomó sus estudios, terminó el colegio y empezó a trabajar en el cuidado de niños. Ahí descubrió lo que quería hacer. En 2023 inició la Licenciatura en Educación Escolar Básica y hoy está cerca de recibirse.

Su historia resume lo esencial: con acompañamiento real, no solo se atraviesa una urgencia, se reconstruye un proyecto de vida.

Transformación real

Rebeca lo pone en términos concretos: lo primero que trabajan es la manera en que las chicas se ven a sí mismas. La maternidad adolescente en contextos de vulnerabilidad viene muchas veces acompañada de abandono escolar, aislamiento y la sensación de que ya no hay opciones. Antes de hablar de empleo o de carrera, hay que deshacer eso.

La Fundación NAHO ofrece acompañamiento nutricional, psicológico y educativo: las chicas terminan el colegio dentro del programa. También tienen acceso a orientación legal y a capacitación laboral. Y hay algo que hace posible todo lo demás: el cuidado de los hijos durante las actividades. Sin eso, estudiar no es una opción real.

El proceso no es lineal. Hay chicas que avanzan rápido y otras que necesitan volver a empezar varias veces. Brenda llegó a la fundación después de una situación de abuso. Llegó sin poder imaginar qué venía después. El trabajo fue largo: atención psicológica, seguimiento escolar, contención sostenida. Con el tiempo, terminó el colegio y arrancó su propio emprendimiento.

Lo que más se repite, más allá de terminar el colegio o conseguir trabajo, es el cambio en cómo se paran frente a sus propias vidas. “Recuperan su voz, su seguridad y su capacidad de decidir. Y en muchos casos ese proceso no termina en ellas: varias vuelven para acompañar a otras chicas que recién empiezan”, dice Rebeca.

Un futuro mejor

Cuando una madre adolescente logra terminar el colegio, encontrar trabajo y estabilizarse, ese cambio no queda en ella sola. Los hijos crecen en un entorno distinto: con más recursos, más presencia, más herramientas.

“En NAHO entendemos que acompañar a una mamá hoy es también transformar la vida de sus hijos”.

Sostener esto en el tiempo no fue fácil. La fundación operó durante años con recursos escasos y sin las certezas que tienen organizaciones más grandes. Lo que permitió seguir fue un equipo que no se fue y que cree en lo que hace.

Acercarse a NAHO implica entender que el cambio real no es inmediato, pero sí profundamente transformador. Si querés saber más o apoyar el trabajo de NAHO, podés escribirles directamente o visitarlos en su sede. Cada aporte —tiempo, contactos, donaciones— hace que el programa llegue a más chicas.

📍 44 Proyectadas y Capitán Figari
📞 (0992) 267-452
📱 @fundacionnaho