Nico es uno de los actores paraguayos más reconocidos y consagrados en territorio argentino. Con más de una década formándose y entregando todo su talento en las pantallas y tablas del vecino país, hoy en día goza de una carrera consolidada —de más de 20 años— y apunta a nuevos proyectos.
Por Magalí Fleitas – Fotos Iván Jara
Uno de los paraguayos que supieron encontrar la fórmula para triunfar en tierra argentina y mantenerse vigente con el tiempo es Nico García. Vive desde hace más de 10 años en Buenos Aires y hoy nos cuenta cómo logró la estabilidad de su carrera artística en un ámbito tan competitivo.
“Hay algo del artista que tiene que ver con el ser humano. Realmente, yo lo veo como que no tiene más fronteras, que somos habitantes de la tierra y ya nadie más es ni paraguayo, ni argentino, ni brasileño. Esa comunión en el arte se da de una forma mucho más orgánica. Todas las experiencias que tuve con mis colegas argentinos fueron positivas”, relató el actor
“Gracias a Dios, estoy muy bien posicionado después de todo lo que sucedió con El Reino y con El Tigre Verón, y ahora con La 1-5/18. Estreno una película este año en Netflix y en Argentina”.
El crecimiento de un artista
Uno de los personajes que más lo marcaron fue Luis, en la película 7 cajas, un papel muy difícil de digerir para el paraguayo promedio, ya que García venía de hacer televisión como un galán de comedia.
“Todo lo que sucedió en el país con la película y lo fuerte que fue ese mix de reacciones —en contra y otras positivas— con relación al personaje, me hizo crecer muchísimo como artista, me dio como una bofetada. Uno tiene que tratar de crecer, de mirar para adelante y de ser también autocrítico. Me hizo aprender a no estar sujeto a la mirada del otro con respecto a lo que uno siente. Creo que ese personaje fue el que más me hizo aprender sobre esta carrera”, destacó.
Actualmente, Nico tiene una productora que se llama 1900 Films, con José y Agustín Lledó, la cual se formó para hacer materiales únicos con el toque de cada uno. Ya produjeron un cortometraje titulado Junto con tus padres y amigos, que está recorriendo algunos festivales.
Además, tiene un proyecto de coproducción de cine para desarrollarse este año en Paraguay, con actores argentinos y paraguayos, rodaje en ambos países y financiamiento compartido. Asimismo, forma parte de la serie Orsái, del SNT.
“Trato de hacer mis proyectos personales acá en Paraguay, porque creo que necesitamos invertir tiempo aquí para que se empiece a desarrollar más la industria. Con el Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo se nos van a abrir muchas puertas, pero todavía es un proceso largo; tenemos que encontrar la forma de producir y hacer más cine acá”, indicó.
“Trato de hacer mis proyectos personales acá en Paraguay, porque creo que necesitamos invertir tiempo aquí para que se empiece a desarrollar más la industria”.
Producciones Audiovisuales
Años atrás, las producciones con sello nacional copaban la televisión. Entre novelas, miniseries y programas de humor, el paraguayo tenía una grilla bien surtida para elegir. Sin embargo, hoy en día casi no existen producciones nacionales guionadas.
Nico reconoció que todo ese trabajo se estancó por muchas razones. Era la época en que González vs. Bonetti y La Chuchi causaban furor. “Hoy en día, los canales están más abocados a la información y la noticia. En nuestra época había otros directivos, gente que dio luz verde a proyectos supercopados y que funcionaron económicamente. Ahora es mucho más fácil comprar algo enlatado, no sé de dónde, para mostrar una novela… que invertir y hacerla acá en tu país”, remarcó.
Aseveró que si no existe una ley que obligue a los medios de comunicación a rodar por lo menos una ficción, va a ser muy difícil que el audiovisual vuelva a levantar vuelo. “Yo siento que es algo que falta y que nos hace muy bien, para mucha gente es compañía la televisión y hoy, después de la pandemia, lo que más necesitamos es contención. Entonces es un buen momento para arrancar con proyectos interesantes”, puntuó García.
Por último, Nico adelantó que todo el 2022 tiene trabajo en Argentina, además de proyectos en otros países para el 2023 y se vienen novedades en Paraguay en lo que resta del año.
“Gracias a Dios, estoy muy bien posicionado después de todo lo que sucedió con El Reino y con El Tigre Verón, y ahora con La 1-5/18. Estreno una película este año en Netflix y en Argentina, de la mano de Nicolás Goldbart, que se luce con su segunda película. Estoy en una etapa donde trato de hacer cosas que realmente tenga ganas”, concluyó.
Hoy, un Burró puede ser para él o para ella, ya que el afamado diseñador tomó un nuevo desafío e incursionó en la industria de la moda masculina lanzando su primera colección para hombres. Planteada desde una mirada muy peculiar, esta línea se nutre de diversas formas, colores, texturas y patrones.
Textos y producción Kate Reichardt / Fotos Alejandra Laterra / Makeup & Hair ZIBÁ
Presentar una colección para hombres es un proyecto que reside desde hace años en la mente de Carlos Burró, un diseñador que se destaca en el mercado de moda por presentar propuestas innovadoras, eclécticas y vibrantes. El sello y la elegancia de un Burró brilla en las pasarelas y en los eventos sociales de Asunción.
Carlos inició su carrera en la moda como estudiante de indumentaria en el Instituto Marangoni de Milán, para luego ampliar sus conocimientos de Bellas Artes en Australia. Esta preparación se sumó a su buen gusto y creatividad para hacer del diseñador una fuerza indiscutible en la industria de la moda nacional.
Recientemente, el creativo cumplió un sueño e inauguró su nuevo atelier, ubicado sobre España y Sacramento. “Llevaba tiempo buscando un espacio. Sin embargo, no me cerraba ningún lugar, hasta que finalmente encontré este que reunía todo: ubicación, cantidad de metros cuadrados y, sobre todo, silencio”, revela Carlos. “Necesitaba paz para trabajar y el entorno de mi nuevo atelier lo hace aislado en una ubicación supercentral”.
“El espacio es una alquimia de lo que a mí me gusta, con rincones que se sienten atemporales. Todo lo que elijo tiene que poder resistir a la prueba del tiempo y eso solo lo resiste el buen diseño”, enfatiza el diseñador.
“Mi estilo es una mezcla de varios universos que de alguna manera conviven inesperadamente en armonía. Hay una línea estética afín en todo lo que hago. El parte clásico o romántico con algún toque disruptivo o inesperado”
Para Burró, este nuevo espacio es una extensión de su marca. “Todas las personas que me conocen me dicen ‘este lugar te parece’, eso significa que tiene identidad y, para una persona que trabaja en cualquier disciplina que involucre lo visual, tener identidad lo es todo”, explica.
En cuanto a su estilo, Carlos lo define como clásico y ecléctico. “Es una mezcla de varios universos que de alguna manera conviven inesperadamente en armonía. Hay una línea estética afín en todo lo que hago. El parte clásico o romántico con algún toque disruptivo o inesperado”.
Carlos Burró Hombres
El diseñador confiesa que esta colección masculina ya tenía pendiente desde hace mucho tiempo. “Yo hago gran parte de mi ropa porque nunca encuentro todo lo que me gustaría usar, creo que para los hombres hay mucha oferta de fondo de armario aburrido, pero poca oferta de piezas interesantes o diferentes. La idea con esta línea es ofrecer buenas prendas clásicas, pero también piezas un poco más especiales y trajes de excelente calidad, hechos a medida”, detalla Carlos.
“Esta colección es masculina sin ser aburrida y hay piezas para hombres de todos los estilos, desde el clásico traje azul noche hasta pantalones con estampados florales”.
El creativo confiesa que es difícil encontrar las palabras justas para describir esta colección. “Tiene piezas que a mí me gustan vestir y que según cómo las combines puede generar un look muy clásico o uno un poco más curado. Es masculina sin ser aburrida y hay piezas para hombres de todos los estilos, desde el clásico traje azul noche hasta pantalones con estampados florales. Creo que es una oferta muy interesante para salir de lo usual del mercado local”.
Al conversar acerca del proceso creativo y la modería, Carlos revela que el proceso es similar tanto para una colección masculina, como femenina. “Cuando hago colecciones me doy el lujo de disfrutar de mi libertad creativa. Claramente la construcción, la psicología y la sastrería son muy distintas. Una mujer es capaz de estar incómoda por lucir de cierta manera; un hombre, en general, no. Tengo muy en cuenta los materiales, me gusta usar materiales nobles”.
Cabe destacar que la moda masculina en Paraguay está adquiriendo cada vez más relevancia. El hombre está prestando más atención a lo que lleva puesto y a la importancia de la moda a la hora de transmitir un ideal o estilo de vida. “Creo que los antiguos parámetros de estilo ya fueron, el hombre hoy busca representar quien es a través de su imagen”, afirma el diseñador.
“Estoy muy feliz con esta nueva línea y espero que los varones paraguayos se animen a darles una vuelta de tuerca a sus armarios”.
Hoy en día la mayoría de los adultos, tanto hombres como mujeres, experimentamos en algún momento situaciones que llevan a sentirnos estresados. Pero ¿nos afecta a todos por igual?
Por Balanzen Fotos gentileza
La respuesta es no. El estrés es un mecanismo natural del cuerpo, que se activa desde lo más primitivo del ser humano frente a la presencia de algún peligro o en una situación de alerta. En pequeños episodios, el estrés puede ser positivo, pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede transformarse en un sentimiento de tensión física o emocional constante que nos hace sentir frustrados, furiosos o nerviosos. Estas emociones afectan de manera diferente al hombre y a la mujer; de hecho, es más complicado el estrés masculino que el femenino por cuestiones hormonales y de mentalidad.
“Los hombres son más sensibles a la adrenalina que las mujeres, e incluso, un desequilibrio hace que no tengan los recursos necesarios para combatir el enojo y cambios repentinos de humor, generando emociones desbordadas, excesiva sensibilidad a las dificultades, miedo y ansiedad”.
¿En qué se diferencia el estrés masculino?
Son más de treinta hormonas las que controlan las funciones de nuestro cuerpo. Las hormonas son nuestros mensajeros químicos, son generadas por distintas glándulas repartidas por el cuerpo y viajan hasta sus objetivos a través de la sangre para darle la información a nuestros órganos. La hormona masculina más importante es la testosterona, y es la encargada de tareas muy importantes en el cuerpo masculino, como mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad, proteger el sistema cardiovascular, ayudar al desarrollo de la masa muscular y a la disminución de la grasa corporal. Es fundamental en el desarrollo de la salud reproductiva, protege al cerebro y a los nervios.
¿Se imaginan qué pasaría si estas hormonas se alteraran bajo altos niveles de estrés?
Lo que ocurre es que la máquina comienza a operar mal y las hormonas mensajeras empiezan a llevar mensajes equivocados, que repercuten tanto en lo físico como en lo emocional.
Bajo estado de alerta y peligro constante, nuestro cuerpo dispara adrenalina de manera desproporcionada. Los hombres son más sensibles a la adrenalina que las mujeres, e incluso, este desequilibrio hace que no tengan los recursos necesarios para combatir el enojo y los cambios repentinos de humor, generando emociones desbordadas, excesiva sensibilidad a las dificultades, miedo y ansiedad, lo que provoca una sensación de inutilidad, a partir de la cual el hombre suele aislarse.
La testosterona es la hormona masculina principal y sus niveles bajos pueden tener consecuencias físicas o emocionales. Desde lo físico, puede generar aumento de grasa corporal, disminución de masa muscular, debilidad en los huesos, falta de deseo sexual, dificultades para conseguir una erección, e incluso puede bajar la producción de espermatozoides.
Todos estos aspectos que solemos relacionar con lo físico, lógicamente tienen también un impacto emocional fuerte, ya que el bajo nivel de testosterona ataca los puntos principales por los que el hombre se siente bien consigo mismo, y esto puede acarrear problemas de relaciones sociales o de pareja, lo que podría llevar en el peor de los casos a una depresión. Por eso es tan importante conocernos, escucharnos y, por sobre todo, ante la primera llamada de atención, actuar. ¿Cómo? Te dejamos una guía corta de acciones, dejando atrás tus prejuicios y priorizando tu salud:
Consultar con profesionales. Este es el primer paso para saber realmente en qué situación se encuentra tu cuerpo. Puede que necesites tomar suplementos o consultar con un especialista endocrinólogo.
Hacer ejercicios o alguna actividad física. Te recomendamos principalmente ejercicios de fuerza (musculación), que ayudan a mantener tus niveles de testosterona, además contribuyen a liberar tensiones, despejar la mente y generar endorfinas.
Incorporar las sentadillas en tu entrenamiento. Es un ejercicio que no suelen hacer los hombres, pero lo que no saben es que es buenísimo para generar testosterona.
Calmar la mente. Intentá tener momentos a solas para bajar las presiones diarias o semanales. Animate a probar el yoga o meditación.
Bajar la ingesta de cafeína. Limitá tu cantidad de cafeína diaria para no acelerar de más tu cuerpo.
Compartir tiempo con niños. Pueden ser tus hijos o sobrinos. Los niños nos ayudan a dejar las preocupaciones de lado, reír y liberar oxitocina, un químico cerebral que promueve un estado de ánimo positivo.
Tomar nota de lo que te preocupa. Bajar a papel lo que te ocupa espacio en la cabeza; ello te aportará claridad y es también el primer paso para armar un plan.
En conclusión, seguramente te tocará experimentar estrés en alguna etapa de tu vida, ya sea por el trabajo, proyectos, la pérdida de un ser querido o la sumatoria de muchas cosas. Lo importante es poder identificar ese momento, detectar los síntomas y actuar con conciencia para prevenir que el estrés avance dominando tu cuerpo, tus emociones y tus relaciones.
Como recién nacidos, entramos en el mundo inhalando. Al partir, exhalamos. Cuando estamos nerviosos lo primero que nos dicen es “respirá” y cuando nos sentimos agobiados, automáticamente, suspiramos. ¿Por qué es tan importante respirar? Es una acción que realizamos de forma inconsciente. Si no respiramos, no estaríamos aquí.
Por la Dra. Bianca Parra
Según la medicina antigua y moderna, la respiración es energía vital. Así llega el oxígeno que necesitamos a nuestras células y se elimina el exceso de dióxido de carbono, cuya acumulación puede ser mortal. Sin embargo, hay una razón más grande por la cual se está reaprendiendo a respirar correctamente. Si nos fijamos en la respiración de un niño, podemos ver cómo el abdomen sube y baja con cada inhalación y exhalación, a diferencia del adulto que respira más rápido y superficialmente; en situaciones de estrés incluso puede olvidarse de respirar.
Todos sabemos que las emociones afectan al cuerpo. Cuando estamos felices, por ejemplo, las comisuras de nuestra boca se levantan automáticamente y los bordes de nuestros ojos se arrugan. De manera similar, cuando nos sentimos tranquilos y seguros, descansando o participando en una agradable reunión familiar, nuestra respiración se vuelve más lenta y profunda, esto significa que estamos bajo la influencia del sistema nervioso parasimpático, que produce un efecto relajante.
En contrapartida, cuando nos sentimos asustados, con dolor, tensos o incómodos, nuestra respiración se acelera y se vuelve menos profunda. El sistema nervioso simpático, responsable de las diversas reacciones del cuerpo ante el estrés, ahora está activado. Una de las formas de disminuir el estrés y activar el sistema nervioso parasimpático es a través de la respiración, con ayuda del nervio más largo y responsable de este sistema nervioso: el nervio vago. La respiración profunda aumenta la actividad de este nervio, que controla y mide la actividad de muchos órganos internos. Cuando este se estimula, la calma invade el cuerpo, el ritmo cardiaco se hace más lento y regular, la presión arterial disminuye y los músculos se relajan. Cuando el nervio vago informa al cerebro de estos cambios, también se relaja, aumentando la sensación de paz.
“Se está invirtiendo cada vez más en ejercicios de respiración y mindfulness en las escuelas y empresas, para reaprender a respirar y a estar presentes, en especial teniendo en cuenta las secuelas que dejaron el encierro y la pandemia”.
A través de la neurociencia, se vio que la respiración actúa directamente sobre el sistema nervioso central. La atención prestada a la inhalación y la exhalación puede desempeñar un papel importante en la respuesta del cerebro. En el 2016, Anselm Doll y sus colegas de la Universidad Técnica de Múnich demostraron que este enfoque atencional alivia el estrés y las emociones negativas —en particular, al activar la corteza prefrontal dorsomedial, un área reguladora del cerebro— y reduce la actividad en la amígdala, que está involucrada en estas emociones; por ende, se está invirtiendo cada vez más en ejercicios de respiración y mindfulness en las escuelas y empresas, para reaprender a respirar y a estar presentes, en especial teniendo en cuenta las secuelas que dejaron el encierro y la pandemia.
Ejercicios de respiración
Los ejercicios de respiración ayudan a contrarrestar la acumulación de tensión física asociada con el estrés. Los terapeutas recomiendan hacerlo regularmente durante el día, durante los descansos o en los momentos de transición entre dos actividades. Simplemente te sentás para ajustar tu postura y te permitís unos minutos de respiración tranquila. Los terapeutas suelen sugerir el Método 365 al menos tres veces al día, respirar a un ritmo de seis ciclos por minuto —cinco segundos inhalando, cinco segundos exhalando— durante cinco minutos, y hacerlo todos los días, los 365 días del año.
Algunos estudios incluso sugieren que, además de brindar un alivio inmediato, los ejercicios de respiración regulares pueden hacer que las personas sean menos vulnerables al estrés, al modificar permanentemente los circuitos cerebrales, aumentando la resiliencia. Estas técnicas simples pueden ayudarnos a mantener un mayor bienestar y reducir nuestros niveles de estrés en el trabajo y más allá.
Cuando una persona busca ganar peso debemos empezar definiendo el objetivo. Lo primero que hay que conocer es por qué y para qué quieren hacerlo. No es lo mismo un hombre sedentario que busca mejorar su estética o un jugador de rugby que necesita ganar potencia; así también una mujer que quiere una composición más atlética o mejorar los síntomas de la menopausia.
Por la Nutricionista Ximena Ibarra Fotos Gentileza
Las razones para querer cambiar la composición corporal pueden ser varias, pero podríamos resumirlas en tres alternativas: mejoría en rendimiento deportivo, estética o salud. A partir de esta respuesta por parte del paciente se plantea el camino a seguir y siempre el trabajo debe ser en conjunto con el entrenador o preparador físico.
¿Cuánta masa muscular podría aumentar una persona? La respuesta debe ser respondida por el profesional, al definir metas realistas gracias a la antropometría. La medición antropométrica nos permite personalizar los objetivos, ya que nos da el fraccionamiento de componentes, como la masa grasa, masa muscular, masa ósea y masa residual. En este caso —que hablamos de masa muscular—, es indispensable conocer la estructura ósea de la persona y adecuarla a sus necesidades.
La masa ósea vendría a ser el sostén y esta evaluación nos permite ver cuánto es lo mínimo recomendado y lo máximo que podría tener de musculatura, sin recurrir a esteroides anabólicos, que cabe mencionar que tienen efectos secundarios.
Proponete metas realistas, que sean sostenibles y que no perjudiquen tu calidad de vida, asesorate siempre con profesionales de la salud antes de tomar una decisión por cuenta propia.
Cada persona tiene un esqueleto que puede no coincidir con lo que quiere o necesita. Por ejemplo, un futbolista puede tener 4.3 kg de músculo por cada kilogramo de peso óseo; entonces, si su esqueleto es de 10 kg podríamos construir 43 kg de musculatura. Es por eso que el índice músculo-óseo es clave a la hora de plantear cambios en la composición que sean posibles y sostenibles en el tiempo. Una vez definida esta información, empezamos la planificación.
Pierde grasa antes de aumentar. No te recomiendo que entres en un plan de aumento si todavía tenés mucha grasa que perder. Cuando estás en un plan de aumento, generalmente, se gana también un poquito de grasa y para aumentar se necesita estar constantemente en un estado anabólico, es decir, consumir más calorías de las que gastás.
Superávit calórico. Consumí aproximadamente 500 calorías extra de las que estás acostumbrado. Si se dificulta el aumento en volumen en las comidas, se pueden agregar bebidas deportivas — avena, granola, frutas o leche a licuados— para lograr tus requerimientos diarios. El fraccionamiento es importante; se pueden realizar cuatro a seis comidas para lograr elevar las calorías diarias, siempre teniendo en cuenta la calidad de los alimentos.
La proporción de los nutrientes. Los hidratos de carbono son indispensables, ya que son el combustible o energía para los músculos. Las proteínas cumplen el rol de recuperación; nos permiten reparar las fibras musculares que se rompen cuando entrenamos, y los vegetales nos aportan vitaminas y minerales que también favorecen a la salud.
Hidratación. El 75 % del músculo es agua. El requerimiento diario va de 30 a 70 ml por kilo de peso al día. Hay que mantenerse hidratado, sobre todo antes, durante y después del entrenamiento para disminuir la sensación de fatiga muscular.
Estímulo de carga. Entrenar supervisado por un profesional, un entrenador o preparador que cuide tu postura, la técnica del ejercicio, los pesos y estímulos es muy importante. La única manera de aumentar masa muscular significativamente, es causando microdesgarres en las fibras musculares, y esto lo lograrás sometiendo tus músculos a un estímulo externo. A esto llamamos entrenamiento para hipertrofia.
No subestimar el consumo del alcohol. Aporta muchas calorías sin nutrientes y, además de deshidratar, altera los ritmos metabólicos y de recuperación muscular. Cuanto menos alcohol consumas mejor.
El descanso. Es tan importante como comer y entrenar, ya que el sueño estimula a las hormonas relacionadas con el crecimiento muscular —testosterona, IGF-1 y GH—, disminuye el cortisol y nos permite mejorar el ambiente hormonal. Tratá de dormir siete a ocho horas diarias y que no interfiera los fines de semana.
Constancia, disciplina, compromiso y paciencia. El aumento de masa muscular es un proceso más lento que la pérdida de grasa y si tenés poca masa muscular al principio, podés subir más rápido y viceversa. Sé constante.
Evaluar la necesidad de suplementación. El profesional debe evaluar la necesidad de introducir suplementos que no comprometan la salud, como proteínas, creatina o gainers.
Planificación. Anticiparse es la mejor manera de llegar a tus objetivos, organizate. La alimentación debe adecuarse a tu realidad, pero está en tus manos la organización, la planificación semanal, tus compras, viandas y horarios. El éxito depende del esfuerzo que pongas
«No te recomiendo que entres en un plan de aumento si todavía tenés mucha grasa que perder. Cuando estás en un plan de aumento, generalmente, se gana también unpoquito de grasa y para aumentar se necesita estar constantemente en un estado anabólico, es decir, consumir más calorías de las que gastás». Ximena Ibarra